| Chile. Sancionan violencia intrafamiliar
Fiscalia pidió presidio perpetuo contra hombre que lanzó a su hija desde balcón.
La Unidad de Delitos Violentos se apronta a cerrar los procesos más emblemáticos de este ilícito desde el comienzo de la reforma. Esto, pese a contar con una escasa dotación de fiscales y a tener una carga promedio de 200 casos vigentes por profesional.
El fiscal Patricio Cooper solicitó la pena máxima -40 años de presidio- en contra de Alfredo Cabrera (33), quien el 19 de diciembre de 2005 lanzó desde el séptimo piso a su pequeña hija Javiera (6).
El hecho ocurrió en medio de una discusión con su ex pareja Claudia Neira, a quien Cabrera agredió cortándole el cuello y dejándola imposibilitada de auxiliar a su hija.
El parricida fue sometido el 22 de marzo a audiencia de preparación de juicio oral, en la que el fiscal Cooper pidió la aplicación de presidio perpetuo calificado.
Pocos para muchos
Este caso es solo la punta del iceberg en el aumento en la curva de denuncias de la Fiscalía Centro Norte por agresión intrafamiliar; en particular, aquéllos con resultados criminales.
Según el jefe de la Unidad de Delitos Violentos de la entidad, Patricio Cooper, el escenario no refleja un incremento de los conflictos parentales, sino una creciente confianza de la gente en la capacidad de reacción y en la tolerancia cero aplicada por su división.
“Somos nueve fiscales con un promedio de 200 casos vigentes, a los que se suman las presuntas desgracias que duplican la estadística. Dentro de ese universo hay casos de violencia intrafamiliar (VIF) con resultados violentos que llegan a mi unidad, que en promedio resuelve los ingresos dentro de seis meses a un año”, dijo Cooper.
Cierre próximo
En la misma línea, ad portas del cierre se encuentran los otros casos emblemáticos de VIF con resultados trágicos.
El primero de ellos ocurrió el 3 de abril de 2006, cuando la pareja conformada por Lucila Gallardo (27) y Claudio Lobos (35), y la hija de la mujer de 5 años, regresaron a su domicilio en Conchalí, después de participar en una fiesta familiar.
En el inmueble se produjo una discusión que culminó con Pizarro disparándole en la nuca a su pareja, lo que le provocó la muerte inmediata. La causa se encuentra en etapa acusatoria y próxima a juicio ante el tribunal oral en lo penal; se solicitará presidio perpetuo simple (20 años).
El segundo femicidio ocurrió, el 14 de agosto de 2006, en Renca, cuando Juan Espinoza (38) asesinó a su ex pareja Rosa González (40). Espinoza había salido de la cárcel tras permanecer 11 años preso por robo con violencia y trató de reconquistar a la víctima, por lo que fue a buscarla a su trabajo. En ese momento vio que su ex pareja estaba con otra persona, lo que motivó a Espinoza a seguirla hasta su casa y con un cuchillo cocinero le dio muerte en la vía pública.
Por este delito se solicitarán 20 años de presidio por homicidio calificado.
Fuentes: La Nacion, 3 abril 2007.
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