| España. Detección precoz del maltrato en las parroquias
Cáritas lleva adelante una especie de detención precoz de los casos de violencia doméstica en las parroquias de Pontevedra, donde niños y maestros dan a veces la primera voz de alarma sobre lo que está sucediendo.
La casa de acogida alberga muchas veces a mujeres llegadas de otras comunidades, que se ven obligadas a poner tierra de por medio para alejarse de los maltratadores. A su vez, otras casas de acogida de otras comunidades autónomas acogen a mujeres pontevedresas que también se ven obligadas a alejarse del foco del maltrato.
A veces hay poca demanda y otras veces está a tope. Todo depende del momento. Este es precisamente uno de los motivos de discrepancia entre Vicepresidencia y Cáritas. La Xunta quiere pagar por persona atendida en la casa y la organización solidaria dice que, haya o no haya mujeres en un momento dado, hay que pagar los salarios de las cuatro personas que la atienden a diario, del psicólogo y de la trabajadora especializada.
La estancia en las casas suele resultar difícil. Después de un tiempo indefinido, las mujeres comienzan a asomarse de nuevo al mercado laboral y es entonces cuando pasan al piso tutelado, como paso previo a la vuelta a la vida normal, aunque muchas veces lejos del lugar en que fueron objeto de los malos tratos.
Fuentes: La Voz de Galicia, 12 abril 2007.
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