| Venezuela. ¿Qué ganan las mujeres?
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| Fuente: www.kwru.org |
Con el sustantivo análisis de Magally Huggins, conocida criminóloga y feminista venezolana, finalizamos el reportaje especial que recogió las opiniones de tres activistas latinoamericanas sobre las nuevas leyes contra la violencia de género de Costa Rica, México y Venezuela.
(Mujereshoy. III parte). El 25 de noviembre de 2006, en el marco del Día Internacional “No Más Violencia contra las Mujeres” , el gobierno de Hugo Chávez promulgó la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia que sustituyó a la Ley Contra la Violencia y la Familia, aprobada en 1998.
Magally Huggins quien comenta aquí los alcances de esta ley, destaca el papel cumplido por las distintas organizaciones de mujeres, activas el año 2001 a raíz de la orden impartida por el Fiscal General de la República a las fiscalías respectivas, de no aplicar las medidas cautelares comprendidas en la Ley de 1998.
Fueron numerosas las movilizaciones de protesta contra una disposición que dejó en la indefensión a miles de mujeres víctimas de violencia sexista, si se toma en cuenta algunos datos estadísticos que señalan el alto número de denuncias de violencia doméstica, cerca de 10 mil, registrado durante el año 2005.
A continuación los comentarios de Magally Huggins
A manera de introducción
Como criminóloga, creo importante indicar que ninguna ley aprobada en un país concreto en determinado momento histórico, escapa a los intereses dominantes en la estructura de poder y al modelo de desarrollo imperante. Las mujeres hemos luchado por imponer nuestros derechos y necesidades en contextos patriarcales, ya sean estos de tendencia liberal o, en algunos casos, de tendencia socialista, más o menos democráticos. Igualmente, luchamos por hacer evidente que problemas que eran considerados propios de la naturaleza de las relaciones humanas, son en la realidad construcciones sociales que expresan las pautas ideológicas y culturales de una sociedad. Así ha sido muy especialmente con la violencia de género contra las mujeres, las niñas y niños y contra los y las ancianas que, históricamente –en el capitalismo y antes de él-, ha sido considerada un ejercicio por “derecho” del hombre, en algunos casos como formas normales de socialización o como control de la sexualidad de sus mujeres, propiedades y objetos.
Sin embargo, es de reconocer que no todas las feministas pensamos igual en relación con los problemas de género/sexo, en el contexto de las condiciones concretas en que nos toca vivir. Esas diferencias se reflejan en la forma como conceptuamos el problema, en las acciones que pensamos deben asumirse y, en el alcance y tipo de leyes que necesitamos en nuestros países.
Mujeres activas
Partiendo de los señalamientos anteriores y de la experiencia acumulada durante más de veinte años vinculada al tema, en la investigación, docencia, atención y promoción de una vida sin violencia para todas y todos, presento las siguientes opiniones en relación con la recién aprobada Ley orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
1. En cuanto a la elaboración de la nueva ley, es importante señalar que las mujeres venezolanas comprometidas con el tema, desde el año 2001 estuvieron activas, exigiendo una respuesta a las instancias institucionales y jurídicas en relación a la orfandad y desprotección en que quedaron las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, cuando el Fiscal General de la República ordenara a los y las fiscales no aplicar las medidas cautelares de la Ley sobre la violencia contra la mujer y la familia en vigencia desde 1998. El mismo Fiscal General, en el año 2003, solicitó un recurso de nulidad por inconstitucionalidad ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia. Es de esta vigilancia de las mujeres y las sucesivas acciones realizadas, que se moviliza el Instituto Nacional de la Mujer, y para el año 2004, junto a la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo crean una Comisión Interinstitucional para elaborar un anteproyecto de Ley que es presentado a la Asamblea Nacional.
Se hicieron muchas consultas a las organizaciones de mujeres que trabajan en la temática. Las ONG’s que trabajan en violencia contra la mujer crearon un grupo de trabajo que recopiló las propuestas, las revisó y presentó sus opiniones a la Comisión Mujer, Familia y Juventud de la Asamblea Nacional que coordinó el proceso. Esta Comisión, entre otras acciones públicas, realizó una Mesa de Trabajo sobre la Violencia contra la Mujer en la Asamblea Nacional. Entre las organizaciones participantes estuvieron la Fundación para la Prevención de la Violencia Doméstica hacia la Mujer (FUNDAMUJER) que fue la que propició el documento más extenso que se presentó y reunió a las ONG de Caracas que quisieron colaborar.
También se hicieron presentes, el Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad Central de Venezuela, el Grupo de Investigación en Género y Sexualidad (GIGESEX) de la Universidad de Los Andes; la Unidad de Investigación y Estudios de Género de la Universidad de Carabobo, Red Venezonala sobre Violencia Contra la Mujer (REVIMU), AVESA, UNFA, PLAFAM, Colectivo de Mujeres “Manuelita Sáenz”. También estuvieron las fialiales del Instituto Nacional de la Mujer (INAMUJER) de Mérida, Caracas,Falcón), Defensoría del Pueblo, Fundación Caracas para los Niños, Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminológicas (CICPC).
Sin embargo, no necesariamente todas las observaciones que las organizaciones de mujeres hicieron, están recogidas en esta nueva ley, que tiene avances y retrocesos en su texto. Pero, la presencia de las mujeres del movimiento se puede ver en el discurso marcadamente antipatriarcal que leemos en su exposición de motivos en el cual además, se reconoce el aporte de las organizaciones no gubernamentales que trabajan el problema.
Igualmente podemos destacar que la conciliación, que era un paso necesario que siempre tenía que realizarse de acuerdo a la antigua ley que fue derogada independientemente de los resultados de la misma y de las consecuencias traumáticas que pudiera tener para la mujer agredida, fue eliminada de la nueva ley.
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Fuentes:
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