ESPACIOS/Cultura
31.07.2003
Google
www mujereshoy
Payasos sin Fronteras
Media Luna Roja Palestina
Carcajadas que curan/Agenda Salud
España: Biblioteca dedica espacio a la obra de sor Juana Inés de la Cruz
Libros, un objeto de lujo en país de pobres: Anamaría Cofiño
Ya no basta con ser monja
“María es la gran traición de la Iglesia marcada por el machismo”
Secuelas en Harvard por comentarios machistas de su rector
¡Que el piso te lo alquile el Corán!
¿Las bodas de homosexuales deben ser incluidas en el vocablo matrimonio?
Plaza de la Diversidad Sexual: Audacia en la diferencia
ARTÍCULO
Payasos Sin Fronteras, risas para una infancia amenazada
En esta nueva visita a territorios palestinos, “Payasos sin Fronteras” actuó en una boda de beduinos en pleno desierto de Judea (foto: Clowns.org).
 
"La risa es una forma de resistir", señala Nanny Cogorno, un argentino de 34 años, residente en Cataluña, y uno de los tres actores que representan a "Payasos Sin Fronteras", organización que desde el pasado 18 de julio y por dos semanas visitó los territorios palestinos. Es la octava vez que esta ONG va en busca de las esquivas sonrisas de los niños y niñas de esta castigada región de Medio Oriente.

(Mujereshoy) La organización Payasos Sin Fronteras reivindicó en los territorios palestinos la importancia de la risa entre los niños y niñas como una forma de resistir la ocupación israelí.

Sus presentaciones ante menores de las más diversas edades, principalmente en campamentos de verano organizados por la Media Luna Roja Palestina, han tenido lugar por toda Cisjordania; desde el campo de refugiados de al-Arub, en el distrito de Hebrón, hasta la aldea de a-Rabe, en la otra punta de ese territorio, cerca de la ciudad de Jenín.

Entre asentamiento y asentamiento, la festiva delegación se topó con un campamento de beduinos en pleno desierto de Judea, mientras celebraban una boda, y no pudo resistir la tentación de \"hacer el payaso\".

''Las mujeres no habían visto nada parecido en su vida y se morían de risa, especialmente la novia'', declaró Victoria Alcaraz, payasa de 40 años, la más veterana del grupo conformado además por Nanny Cogorno y Albert Vinyas.

Según Cogorno, ''en cada localidad en la que hemos estado se podía calibrar el nivel de asedio (por parte del Ejército israelí) por la reacción de la audiencia''.

''En los sitios donde la población se encontraba más aislada, como la ciudad de Naplusa, sientes que tienen más necesidad de relacionarse con personas que vienen de fuera y te hacen cualquier pregunta con tal de hablar'', agregó.

En Jerusalén este, donde realizaron su última actuación, la población palestina, con documentos de identidad israelíes, disfruta de mayor libertad de movimiento que los demás cisjordanos, pero eso no impidió que cincuenta niños y niñas en la escuela Iman Heiyu se quedaran boquiabiertos con sus juegos malabares.

Ali, de 5 años, quedó fascinado con los trucos que hizo Albert Vinyas y sólo preguntaba cuándo volverían. Diyar de 8 años, no supo decir cuál de los tres payasos le había gustado más.

Mientras que para Kifah, de la misma edad, la mejor fue Victoria, por los trucos de magia y porque era la única mujer entre los actores.

Los payasos consideran que el sentido de humor de estos niños y niñas es bastante similar que el del resto de los menores en todo el mundo, pero existen bromas que tienen más efecto con los jóvenes palestinos.

Cogorno aseguró que ''todo lo que sea contacto físico hace reír'' y Alcaraz añadió que ''también les gustaba cuando intentamos decir algo en su idioma''.

Victoria Alcaraz visitó los territorios palestinos con Payasos Sin Fronteras por primera vez hace cuatro años, antes de la actual intifada, que comenzó el 29 de septiembre de 2000.

''Las cosas han cambiado, ahora se nota mucho la pobreza, en la comida y en las calles y los automóviles que están más abandonados, incluso las personas parecen más descuidadas'', describió.

Esta fue la octava visita de Payasos Sin Fronteras a los territorios palestinos desde que esta organización española se abrió su sede en Barcelona hace diez años. Albert Vinyas, de 33 años, el tercer miembro del grupo, aventuró que se debería establecer una presencia de este grupo más estable en la zona dada la importancia de la risa en zonas de conflicto.

Por lo mismo, el artista anunció la próxima campaña de Payasos Sin Fronteras: ''Vamos a pedir a la señora UNESCO que declare la risa patrimonio de la humanidad y así nosotros nos convertiremos en sus guardianes''.

Las actividades de este lúdica iniciativa beneficiaron tanto a niños y niñas palestinas como a algunos infantes israelitas a quienes mostraron su show. También tuvieron la oportunidad de presentarse ante menores con problemas de discapacidad.

Payasos sin Fronteras es una ONG de ámbito internacional y de carácter humanitario formada por payasos, actores, actrices y otros artistas y socios solidarios, que tiene como objetivos mejorar la situación psicológica de las poblaciones de campos de refugiados y zonas de conflicto y exclusión.

El organismo se fundó en 1993 y surgió a consecuencia de una necesidad manifestada por un colectivo de educadores y educadores que desarrollaban un programa de educación para la paz en escuelas de Cataluña. La primera actividad oficial fue la visita del artista Tortell Poltrona en el campo de refugiados de Veli Joze (Savudrija) en Croacia, el 26 de febrero de ese año. Estos payasos y payasas también han llevado sus risas a Irak, Afganistán y Marruecos.


Fuente: Agencia EFE