|
Desafiando a la censura
Como ocurre con Kama Sutra, filmada en 1997. Esta versión del clásico de la literatura india fue objeto de censura y controversia. Era la primera vez que una mujer se atrevía a llevar al cine un tema como ese. Hay que recordar que la India tiene la mayor industria cinematográfica del mundo, ya que realiza cientos de películas al año, escasamente vistas en occidente. El 90 por ciento de los temas tratados en estas cintas comerciales aluden al sexo de una manera frívola o abiertamente sexista.
Según Nair, “en la India, las películas comerciales están siempre plagadas de alusiones sexuales y de canciones subidas de tono, sobre ‘lo que hay debajo del corpiño’. En realidad, la sexualidad del cine indio siempre se presenta asociándola con el estupro y la violencia”.
Durante dos largos años, Mira Nair se enfrentó a los tribunales de su país para lograr que se levantará la censura sobre Kama Sutra. Fue una época difícil, por primera vez sintió en carne propia lo que significaba para una mujer estar expuesta a la clase de comentarios malévolos y ataques despiadados que suscitó su película. “Después de haberme visto envuelta en todo tipo de batallas jurídicas con la comisión de censura y el gobierno indio, me di cuenta de que los ataques eran más virulentos debido a que era mujer”.
Sin embargo no está arrepentida de haberse expuesto de esta forma al filmar Kama Sutra. Advierte que quiso “hacer una película sobre las mujeres fuertes que no temen celebrar su sexualidad y que han encontrado el arte y la manera de amar plenamente”.
La boda del monzón
Un retrato entre irónico, punzante y lleno de colorido, es La boda, penúltima realización de la cineasta india que nos llega con retraso. Es la película más hindú de todas las que ha hecho. Nair dice que de esta forma quiso reivindicar la historia, la música y las costumbres de su país.
Nuevamente se pone de manifiesto su intencionalidad de mostrar las tensiones entre dos realidades opuestas, oriente y occidente, pero sobre todo entre el mundo tradicional de la antigua India y la modernidad imparable, simbolizada en las nuevas generaciones. Un retrato interesante de los conflictos familiares y del lugar que ocupan las mujeres en la India.
Como cineasta independiente, Mira Nair debe sortear dificultades financieras y presiones ideológicas. Actualmente vive en Estados Unidos en compañía de su marido, el politólogo Mahmood Mandani y de su hijo Zohran. El año pasado produjo Histerical Blindness (Ceguera histérica), donde reunió a un elenco de actrices de la talla de Uma Thurman, Juliette Lewis y Gena Rowland.
Fuentes: Unesco Courier, Mujereshoy.
|