PUNTO M/Vida Sana
16.09.2003
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La Morada/España
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PUNTO DE VISTA
“Insomnios”
Mariluz Villar Otón*

 


Los titulares de la noticia aclaraban que el insomnio afectaba más a las mujeres. Sin embargo, el desarrollo de la información se dedicaba por completo al padecimiento del hombre por los síntomas de esta enfermedad. El problema en la mujer brillaba por su ausencia. Por lo que el lector o lectora se quedaba sin saber a qué determinantes se debía el que la fémina soportase más esta dificultad que le impedía el descanso.

De todos modos en esta cuestión, como en tantas otras, la mujer y sus problemas quedan relegados a un segundo lugar o a lo que es más habitual: al olvido. Aunque sobre esta anomalía en concreto, tampoco se precisa mucha más explicación de la que nos brinda la evidencia. Y es que la vigilia, es el resultado lógico en el sector humano que más sufre la soledad, las luchas contradictorias y la complejidad social, al tener que convivir en una cultura en la que solo existe cuando se le necesita.

O sea, para hacer lo que los demás no harían ni cobrando en cuanto a unos menesteres adjudicados casi en exclusividad a su sexo, como son el cuidado de los niños, los enfermos, los discapacitados y ancianos. Atención, limpieza, compañía y paciencia sin límites corren a cargo de la mujer. Los varones, sean hijos, padres, hermanos o esposos, en la mayoría de los casos suelen estar de campo.

Por ello no es de extrañar que ahora los especialistas comiencen a advertir que las personas dedicadas a la asistencia de otras, no sólo tienen mayor riesgo de caer enfermas, sino (y esto es lo más grave), que están expuestas a un mayor riesgo de mortalidad. Sobre todo si las cuidadoras tienen edad avanzada. Tensión, estrés, esfuerzos físicos, decaimientos morales, ambiente prolongado de dolor, dificultades de todo tipo unido al sacrificio constante, hacen necesariamente urgente, en opinión de los expertos, visitas continuadas al médico y descansos satisfactorios.

No obstante, y pese a todo ello, se insiste en que sea la mujer la que desarrolle esta labor. De hecho, se ponen en marcha acciones de empleo para su contratación en materia de asistencia social a personas mayores. Dicen que para facilitarles el trabajo a tiempo parcial. Todo, con tal de no liberarlas de las tareas caseras que deberían ser compartidas por la pareja. Y así no hay quien duerma.


*Periodista y escritora.


Fuente: Publicado en La Morada-La Revista, semana del 15/09 al 21/09 de 2003.