ESPACIOS/Educación
17.09.2003
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ARTÍCULO
España: ONG contribuyen a la educación
Silvia Torralba/Canal Solidario
Niña yanomami (Foto: www.survival.org).
 
El año escolar europeo, iniciado este mes, se presenta como una gran oportunidad para mostrar a niños y niñas las desigualdades entre los países del norte y del sur, y para estimular la acogida de la población inmigrante. Algunas organizaciones no gubernamentales ya tienen materiales para ello.

El panecillo Tostadito y la niña yanomami Guiomar se han propuesto recorrer las aulas de los colegios españoles durante este nuevo curso escolar para explicar sus aventuras y enseñar a los alumnos de primaria y secundaria que las reglas de los países ricos no hacen más que perjudicar a los pobres.

Para ello, Tostadito y Guiomar vienen con varias maletas con materiales educativos de Intermón Oxfam y Survival, que como otras muchas ONG, ofrecen guías y dossiers para trabajar la educación en valores.

Entidades como Intermón Oxfam, Ayuda en Acción, Greenpeace y Survival cuentan con materiales informativos para el profesorado y cuadernos, guías y juegos para los más pequeños y los jóvenes alumnos de primaria y secundaria.

Este año, Intermón Oxfam quiere enseñar a los estudiantes el papel que tienen, como consumidores, para denunciar “las injustas reglas del comercio internacional que impiden a los países empobrecidos salir de la pobreza”.

El encargado de enseñar a los más pequeños los problemas que supone un comercio desigual para millones de personas es Tostadito, un panecillo que viaja por el planeta en compañía de su amigo Pipirico, un pájaro trotamundos.

Los alumnos de secundaria, en cambio, podrán conocer las reglas del comercio internacional, reflexionar sobre su propio consumo y adentrarse en el tema de las patentes de los medicamentos, trabajando en las aulas los materiales didácticos y videos que la ONG proporciona.

A través de la página web de Ayuda en Acción, alumnos y profesores también pueden acceder a algunos de sus materiales educativos para el desarrollo.

Según esta ONG, la escuela es “uno de los pilares fundamentales de socialización y educación integral de la persona”, de ahí su labor en el ámbito de la educación para el desarrollo, que pretende formar a alumnos y profesores “en valores de respeto a los derechos humanos, tolerancia y solidaridad”.

El propósito de Greenpeace, sin embargo, en hacer tomar conciencia a los más jóvenes de la necesidad de cuidar el entorno y promover energías limpias y renovables.

De hecho, esta ONG tiene en marcha un proyecto de escuelas solares que anima a los centros escolares a instalar tejados solares en sus edificios y fomentar la educación medioambiental.

En estos momentos, unos 300 centros educativos – desde guarderías hasta universidades – pertenecen a la Red de Escuelas Solares, han instalado tejados fotovoltaicos, realizan actividades de apoyo a las campañas de Greenpeace y ofrecen asignaturas optativas sobre energías renovables, ecología y ciencias medioambientales.

El racismo, fuera de las aulas

Explicar que la discriminación y la exclusión, y no los inmigrantes o los refugiados, son los problemas de nuestra sociedad es el propósito de entidades como la Asamblea de Cooperación por la Paz y la ONG por los derechos de los pueblos indígenas Survival. Desde hace algunos años, la Asamblea de Cooperación por la Paz lleva a cabo el proyecto Veo-Veo, para explicar a niños de 10 a 14 años las causas del racismo y la xenofobia.

La iniciativa se materializa en un circuito de juegos y paneles por el que los niños, con pasaporte en mano, deben pasar y contestar varias preguntas. Poco a poco descubren lo que significa generalizar y las consecuencias de los prejuicios y aprenden cómo denunciar y combatir el racismo y la xenofobia en su entorno, su barrio, su familia y sus escuelas.

Como explican desde la Asamblea de Cooperación por la Paz, el proyecto –que se desarrolla en Madrid– “lo disfrutan los niños” y es una herramienta muy útil para el profesorado, ya que ayuda a “tratar problemas de intolerancia en los colegios”.

En esta línea, y con la idea de sensibilizar en multiculturalidad, Survival lleva a las escuelas de la Comunidad de Madrid las historias de Guiomar, una niña yanomami del amazonas brasileño, y de Esimba, un niño ‘pigmeo ba-aka’ de la selva del Congo.

Las experiencias de estos dos pequeños y un glosario de vocabulario indígena son el punto de partida de los materiales de la organización, que pretende fomentar la tolerancia y el respeto hacia los demás, así como concienciar a los alumnos de que “su participación es importante en la resolución de los problemas globales”.


Fuente: Canal Solidario.