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Dieta sana y limpieza diaria, la dupla infalible (Foto: Salon505.com). |
Máscaras, cremas carísimas, secretos de la abuelita, peeling y cirugías miles. Saturadas con la sobredosis de información en cuidados de belleza que a diario reciben a través de la publicidad, muchas mujeres pasan por alto u olvidan los cuidados esenciales, y sencillos, que deben darse a la piel.
(Mujereshoy) Todo el mundo tiene alguna idea o ha recibido alguna vez un consejo sobre cómo mantener la piel, especialmente la del rostro, de la mejor manera posible. Ya sea gracias a la madre, la amiga o el catálogo de la línea de cosméticos, la mayoría de las mujeres sabe diferenciar entre un cutis mixto y seco, y conoce las diferencias entre una exfoliación y una hidratación profunda. Pero a muchas también les pasa que, entre tanta información, gastos económicos y escasez de tiempo para sí mismas, terminan por olvidar o dejar de lado en su rutina diaria los pasos básicos para un buen cuidado de la piel.
Que tampoco son cosas del otro mundo: una dieta balanceada que privilegie las verduras y carbohidratos por sobre las grasas y azúcar, y una limpieza diaria y apropiada a la edad de cada mujer son los dos factores imprescindibles para mantener una piel sana. Aunque nunca está de más recordar más en extenso otros pasos que, de a poco, se pueden incorporar en la rutina diaria:
1.- Limpie su piel: Lave su cara diariamente, lo cual incluye el área de la garganta y todo el cuello. Una buena limpieza con algún jabón o crema o gel especial, elimina el polvo, la grasa de la piel y el maquillaje. Asegúrese, eso sí, de remover también completamente el producto limpiador al enjuagar la cara, ya que sus residuos pueden bloquear los poros y causar posteriormente más problemas. Evite utilizar cualquier limpiador que irrite sutilmente su piel, por mucho que la publicidad lo promocione como el mejor producto de belleza.
2.- Beba abundante líquido: Se recomienda beber un mínimo de ocho vasos de agua diarios, equivalente a dos litros, para mantener la elasticidad y flexibilidad de su piel. Limite al mínimo el consumo de aguas gasificadas u otras bebidas con cafeína. Tomar mucha cafeína, provoca, como resultado, posibles deshidrataciones, lo que definitivamente afea a la piel.
3.- Limpie sus herramientas de maquillaje: Suena obvio, pero la mayoría de las mujeres lo pasa por alto. Los cepillos de cosméticos y las esponjas deben ser limpiados regularmente, para evitar que germinen microbios y bacterias entre sus surcos y, en consecuencia, contagien a su piel. También deben ser empapados por lo menos una vez a la semana, con agua tibia y jabón. Déjelos secar en algún lugar seco. Después de un periodo de tiempo, reemplácelos.
4.- Evite los productos que cierren los poros o “ahoguen” la piel: Las arrugas pueden ser el resultado del tipo de maquillaje que usamos. Evite los productos grasos que atascan los poros. Existen cremas hidratantes, bases de maquillaje y bronceadores de fórmulas muy pesadas que literalmente “ahogan” la piel. La mejor consejera de belleza es usted misma. Observe la reacción de su piel a cada producto que se aplique.
5,.- Evite el estrés y las comidas poco sanas: El estrés, verdadero protagonista de muchas enfermedades contemporáneas, contribuye mucho a crear arrugas, especialmente en las mujeres adultas. Por lo tanto, reducir los niveles de ansiedad, es fundamental para mantener la piel en buen estado. Aprenda técnicas de relajación, como utilizar ciertos momentos del día para la calma y la meditación. El ejercicio y deporte constante también ayuda a rejuvenecer la piel, junto con hacerla sentir renovada. Por su parte, las dietas saturadas en grasas, como un alto consumo de azúcares y carnes rojas, pueden ser muy dañinas para toda la piel, así como para la salud física en general. Reduzca, entonces, su consumo al mínimo.
Fuente: En plenitud.com
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