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(Mujereshoy) Una llamada telefónica a La Cuerda con una voz anónima bastó para alertar a las mujeres de este medio feminista. La voz no identificada dijo:¡Sabemos que son antigobiernistas!, ¡Más vale que se cuiden!
Según la editora de esa publicación, Anamaría Cofiño, el mensaje estaba dirigido Claudia Samayoa, una periodista que escribió un artículo sobre los asesinatos de más de 200 mujeres guatemaltecas
durante el primer semestre de este año, publicaron fuentes locales.
Interpretamos esta llamada como un primer aviso, y esperamos que no vengan más, pero no sería raro, ya que así han procedido con otras organizaciones. El objetivo es amedrentar, atemorizar y silenciar, sostuvo Cofiño.
Este hecho se inscribe en una larga lista de hostigamientos y atentados contra líderes sociales, intelectuales, organizaciones indígenas y de mujeres que juegan papeles importantes en la construcción de la democracia y en la lucha contra la impunidad, en Guatemala.
36 años de guerra han dejado oficilmente 200 mil muertos o desaparecidos. Sin embargo, hoy Guatemala se enfrenta a un estado de violencia, promovido por el ex presidente de ese país, Efraín Ríos Montt, denuncia la editora de La Cuerda, quien agrega que este tipo de agresiones son habituales en medios críticos.
Asimismo, Inforpress Centroamericana, con sede en Guatemala, reveló que el 25 de febrero de 2003, el Tribunal Supremo de España emitió una resolución para abrir un proceso judicial contra ocho civiles y militares guatemaltecos, encabezados por los exgobernantes Romeo Lucas García, Efraín Ríos Montt y
Oscar Humberto Mejía Victores.
Se les acusa de estar involucrados en el asesinato de cuatro sacerdotes y tres diplomáticos españoles a manos de grupos contrainsurgentes guatemaltecos, a principios de los años 80. Pero, el falló denegó abrir una investigación por genocidio cometido contra miles de ciudadanos guatemaltecos, alegando limitaciones de territorialidad.
Otros casos
La impunidad reina, afirma y recuerda el caso de El Periódico, a donde llegaron turbas enardecidas hace un par de años, dirigidas por gente del FRG. Este año, allanaron la vivienda del director del mismo diario, José Rubén Zamora, varios hombres estuvieron en su vivienda, lo insultaron, amenazaron y robaron y todo quedó con la mayor impunidad.
Guatemala, caracterizó la editora de la revista feminista, sigue estando en la cola , junto a Haití y Honduras en los índices de educación y salud, por ejemplo, que tienen que ver directamente con las mujeres y la escolaridad femenina es muy baja, pues la mayoría de las guatemaltecas es analfabeta. En materia de salud, los índices de mortalidad materna son de los más altos.
Finalmente agregó que las mujeres siguen ganando menos que los varones aunque tengan empleos iguales. Muchas mujeres en las áreas urbanas están siendo absorbidas por las maquilas en donde trabajan en condiciones laborales ilegales, son víctimas de muchos abusos, desde golpes y acosos sexuales, hasta bajos salarios y pésimas condiciones físicas en el lugar de trabajo.
Cofiño, reveló también que como en el pasado, se usa una modalidad intimidatoria que consiste en llamar a las casas de los perseguidos diciendo que hablan de parte de una funeraria. Algunas llamadas son insistentes, a cualquier hora de la madrugada, sin dar mensajes claros, a veces sólo gritos o susurros o ruidos.
Las amenazas, dijo, pueden ser insultos, groserías o simples anónimos como el que recibimos. En algunos casos, son cartas con nombres de varias personas que son acusadas de comunistas. El medio de comunicación La Cuerda ha denunciado amenazas contra la corresponsal en Baja Verapaz de la agencia de noticias Cerigua, Carmen Morán Cruz. Ella recibió amenazas de muerte, si no renunciaba a su trabajo.
En lo que va del año, personal de Cerigua ha sufrido otros cinco ataques: agresiones físicas, asaltos, así como el robo de un vehículo y material informativo. Estas situaciones han sido denunciadas a través de la Red Internacional de Libertad de Expresión y al Ministerio Público , comentó.
Para Cofiño se trata de una guerra de baja intensidad hacia los movimientos críticos, hacia quienes cuestionan los poderes paralelos o para quienes exigen el fin de la impunidad, finalizó.
Fuente: Agencias
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