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Vandana Shiva (Foto: Lifepositive.com). |
La activista de origen indio Vandana Shiva presentó su nuevo libro “Proteger y expoliar”, sobre el peligro de las patentes de propiedad intelectual de transnacionales en los países pobres. Líder feminista y ecologista de fama mundial, Shiva vuelve a poner énfasis sobre los estragos de la globalización en el medio ambiente.
(Mujereshoy) Vandana Shiva es, lejos, una de las pensadoras más provocadoras en materias ecológicas en el actual escenario mundial. La escritora y editora adjunta de la revista The Ecologist, vuelve a demostrarlo en la edición de su último trabajo Proteger o expoliar, sobre el peligro de las patentes en los países pobres.
En su nuevo libro, la también directora de la Research Foundation for Science, Technology and Ecology (RFSTE) -instituto independiente dedicado a la investigación de temas ecológicos y sociales en colaboración con las comunidades locales- demuestra en forma amena y sencilla que los actuales conceptos de propiedad intelectual y patentes comerciales inspirados por occidente y en vigencia en muchos tratados comerciales, no estimulan la creatividad humana ni la generación de conocimientos como se supone debe ser.
En vez de ello, están siendo explotados por las corporaciones transnacionales para incrementar sus beneficios a expensas de la salud de la gente común de los países más pobres y en contra de la independencia de la pequeña y mediana agricultura.
Conocedora del tema, la activista fundó en la India, en 1991, Navdanya, un movimiento nacional para proteger la diversidad y la integridad de los recursos vivos, sobre todo de las semillas autóctonas.
Es además, una de las dirigentas del International Forum on Globalization, junto con Ralph Nader y Jeremy Rifkin. En 1993, ganó el premio Right Livelihood Award, también conocido como el premio Nobel de la paz alternativo. La siguiente entrevista fue realizada por el sitio web IntermonOxfam.org, de la ONG del mismo nombre y reproducida por Canalsolidario.org.
-En su libro ¿Proteger o expoliar? se refiere a las patentes de propiedad intelectual y los peligros que éstas suponen para los países pobres, ¿podría decirnos en qué se basa para dicha afirmación?
-El mito de las patentes en el área de los seres vivos y de la agricultura está basado en dos premisas falsas. La primera, es que la vida es una invención “creada” por la industria y la segunda, es que ninguna innovación ha sido creada por los agricultores de los países en desarrollo.
-¿En este contexto, qué identifica como biopiratería?
-La biopiratería es patentar la biodiversidad y el conocimiento indígena de los países empobrecidos, actividad que vienen realizando algunas transnacionales. Como la patente es un derecho exclusivo, se genera una situación perversa en la que las comunidades pobres se encuentran privadas de utilizar su propia biodiversidad y conocimiento y deben pagar por ello derechos de autor o propiedad.
El alto costo de las semillas ya ha provocado un incremento en el número de suicidios de agricultores en la India, por ejemplo. Lo mismo sucede a miles de víctimas de SIDA que no tienen acceso a medicinas por culpa de estas patentes.
-¿Cree, entonces, que los Derechos de Propiedad Intelectual (DPI) deben ser reformados?
-Su reforma requiere limitar estos derechos a través de la exclusión: No a las patentes de seres vivos. No a las patentes de semillas. También es preciso reconocer las innovaciones colectivas acumuladas de los países pobres, respetando sus conocimientos tradicionales a través de un sistema legal alternativo, basado en los derechos de la comunidad.
-¿Cuál es, en su opinión, la conexión entre los DPI y la globalización?
-La conexión está en el Acuerdo de Derechos de Propiedad Intelectual relacionado con el Comercio (conocido por su acrónimo en inglés como TRIPs) de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Sin los TRIPs, las corporaciones globales no podrían piratear nuestros recursos, ni imponer derechos de propiedad privada sobre la biodiversidad.
Fuente: Canal Solidario.org
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