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(Mujereshoy) Mujeres, feministas, y organizaciones de derechos humanos, además de legisladores locales y nacionales llenaron el salón Dorado de la casa de la Cultura del Gobierno bonaerense para presenciar la entrega del Premio Lola Mora a la periodista Liliana Daunes por el programa radial “La Rosa de los Vientos”, emitido por FM La Tribu.
El galardón, instaurado por Ley, se entrega anualmente desde el año 2000 y busca distinguir al programa de radio, televisión o comercial que mejor promueve y difunde los derechos de las mujeres. El ganador es elegido por un jurado integrado por representantes de organizaciones de mujeres, de la Dirección de la Mujer y de distintos bloques legislativos.
El intendente de la ciudad porteña, Aníbal Ibarra destacó que el sentido del premio “es reivindicar los derechos igualitarios y la no discriminación hacia las mujeres”, pero “es una pelea que debe ser permanente y colectiva en la que nos tenemos que involucrar todos como sociedad”, informó la prensa local.
En la misma ceremonia, y de acuerdo con la norma que lo instituyó, se otorgó un antipremio, que en esta oportunidad recayó sobre el comercial de la empresa McDonald’s, realizado el año pasado en homenaje al Día Internacional de la Mujer, que en su momento fue blanco de críticas por “discriminatorio” y “sexista”, en el que una niña le proponía noviazgo a un niño y le advertía los requisitos: regalos, cenas y tarjetas de crédito.
Sin embargo, la ceremonia no estuvo exenta de incidentes, ya que al grito de “¡que se vaya!, ¡que se vaya!”, la legisladora Elena Cruz fue expulsada del acto. La echó la directora de la Mujer, Carmen Storani, luego de que un coro mayoritariamente femenino, liderado por la dirigente travesti Loana, empezó a entonar cánticos en su contra. “Mire, el público ya se expresó. Si usted se queda, el acto no va a comenzar. Va a tener que retirarse”, la intimó la funcionaria.
Por su parte, la diputada –que defendió públicamente al ex dictador Jorge Rafael Videla– pretendió hacer oídos sordos y quedarse pero finalmente, ante el repudio generalizado, ella y su esposo, Fernando Siro, abandonaron el edificio comunal secundados por un guardia de seguridad.
Fuente: Agencias
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