|
(Mujereshoy) El obispo de las diócesis de San José y Flores, Pablo Galimberti, ordenó a los párrocos de la región que no unan parejas fuera de los templos católicos, salvo justificadas excepciones, informó la prensa uruguaya.
El documento emitido por el obispado de San José, y que tiene carácter oficial, es producto de la creciente solicitud de realizar la ceremonia religiosa en lugares distintos al templo, como casas, clubes, espacios amplios acondicionados para fiestas y reuniones sociales
Para el obispo, hoy se estaría viviendo una época en la que "se jerarquiza la reunión social y se subordina a ella, la ceremonia religiosa (...) ¿Estamos ante nuevos signos de pérdida o desvalorización de motivaciones de fe (...) También en las bodas en el templo, sabemos, que los novios y sus familias ponen más preocupación en los múltiples detalles (padrinos, música, flores, vestidos y trajes), en lugar de los más esencial".
En base a estos motivos Pablo Galimberti decreta que "el lugar propio" para celebrar el sacramento, será de aquí en más el "templo parroquial o las capillas que cada párroco autorice". Excepcionalmente se tendrán en cuenta algunos casos, que deberán ser planteados ante las autoridades eclesiásticas "con suficiente antelación".
El obispo plantea algunas preguntas sobre el verdadero sentido que dan los cristianos al Sacramento del matrimonio. Galimberti puntualiza que muchas veces por cuestiones "de conciencia", se atribuyen "objeciones para entrar al templo". Pero, según entiende, "pocas veces se suele decir que el interés es reunir a las dos partes de la boda en una sola reunión social, abaratando los costos de desplazamiento, invitaciones y gastos".
A propósito de los costos, cabe señalar que varios creyentes han manifestado a través de las distintas radios de San José, la duda de si el rédito económico no será justamente, lo que persigue Galimberti al llevar los casamientos a los templos católicos, que cobran por el servicio.
Fuente: Agencia
|