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(Canal Solidario) Extranjeras, un largometraje de Helena Taberna, recorre la vida de diez mujeres inmigrantes de distinta nacionalidad que residen en Madrid. Su trabajo, su familia y su vida son los protagonistas.
Estas diez mujeres llegaron a España desde China, Perú, Colombia, Venezuela, Marruecos, Polonia, Bangladesh, Ucrania, Rumania, República Dominicana, Siria, Estados Unidos, Irak, Argelia, Sudán y Senegal. Mujeres que, en su mayoría, llevan más de una década en España, que llegaron en un momento en que “no había los prejuicios que ahora existen, ni los titulares ni la gente en general penalizaban al inmigrante”, explica Taberna.
La película recoge los testimonios de estas mujeres y también, en algunos casos, los de sus hijas, esa segunda generación que pese a nacer en España, ha sufrido en sus vidas algunos episodios de racismo.
La directora explicó que su intención fue la de realizar una película documental que funcionara como un juego de espejos, que contara el camino de cada una de las mujeres que participan en la película para construir una nueva vida: sus trabajos, la adaptación o no a otras costumbres, las “reconfortantes” reuniones con sus compatriotas cuando se está fuera del país de origen, los desprecios que reciben por ser extranjeras y las ilusiones puestas en un país nuevo.
Un documental en femenino
Las escasas apariciones de los hombres se limitan a estar presentes mientras sus mujeres o sus hermanas conversan ante la cámara. “Personalmente, me atraía que fueran mujeres porque tengo menos conocimientos sobre ellas” dice Taberna.
La aparición de mujeres musulmanas, procedentes de Irak, Marruecos, Siria o Argelia, adquieren relevancia dada las delicadas relaciones con el mundo árabe. Pese a esto, podemos ver declaraciones de diferentes mujeres que explican con orgullo cómo viven y sobreviven en una sociedad difícil.
Una película que nos lleva a diferentes puntos de reflexión. La importancia del respeto a personas que llegan de fuera, personas que piden una oportunidad. Distintas culturas que llegan a mezclarse con la del país de acogida, de las que se puede aprender y de las que se debe disfrutar como si fueran propias.
Fuente: Canal Solidario.
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