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(Mujereshoy) La eliminación de la violencia contra la mujer debería ser una prioridad mundial, señala un nuevo estudio divulgado el pasado viernes 21 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), informó la prensa internacional.
El informe Ni un minuto más: Poner fin a la violencia contra las mujeres anota que la desigualdad de géneros es la causa principal para la continua escalada de violencia contra el sexo femenino.
''Debemos hacer que la erradicación de la violencia contra las mujeres una prioridad importante a nivel mundial'', destacó Noeelen Heyzer, directora de UNIFEM.
Explicó que se han hecho esfuerzos en esta dirección que han tenido resultados, como reformas legales y políticas, campañas de concienciación y la creación de servicios para mujeres maltratadas.
Aún así -destacó- no parece que el número de actos de violencia contra las mujeres sean inferiores a los de hace una década, y parece ''que estemos bajando los peldaños de una escalera''.
Reconoció que hay procesos y estructuras que generan violencia, y que la única manera de romperlos es que las mujeres tengan voz y poder para hacer valer sus prioridades en un mundo cada vez más violento.
Para ello -subrayó- las mujeres debería tener igualdad con el hombre en el acceso a la propiedad, el empleo y el mismo salario, así como poder tener el mismo poder político y la misma educación.
El estudio indica que al menos 45 naciones tienen legislaciones específicas que hacen referencia a la violencia doméstica, mientras que otros 21 países están elaborando nuevas leyes para considerar estos actos como un crimen.
Heyzer destacó que los avances de la UNIFEM se han realizado sin recursos financieros y puso como ejemplo las campañas financiadas por el Fondo Fiduciario para eliminar la violencia contra las mujeres.
Con un presupuesto de entre 50.000 y 100.000 dólares, procedentes de este fondo, se han podido realizar, por ejemplo, campañas en comunidades africanas para poner fin a la ablación o mutilación de los genitales femeninos.
Sin embargo, indicó que para que el Fondo Fiduciario pueda llevar a cabo iniciativas innovadoras necesita de una mayor aporte de dinero como ocurre con otros fondos que la ONU ha creado, por ejemplo, para combatir el VIH-sida.
''Desde que el Fondo fue establecido por la Asamblea General, debería ser tratado como otros fondos'', puntualizó.
Agregó que ''es un mecanismo que se debería tomar más en serio si queremos abordar el tema de la violencia contra las mujeres. Un ambiente seguro para las mujeres es el mejor indicador de la seguridad en el futuro'', concluyó.
El informe fue hecho público coincidiendo con el décimo aniversario de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos que se celebró en Viena, cuando se logró por primera vez que los derechos de las mujeres fueran incluidos en la agenda internacional.
''Las legislaciones y políticas por sí solas son insuficientes. Los Estados deberían poner todo su peso moral, así como poder legal y económico en la lucha contra la violencia contra las mujeres'', concluyó.
Fuente: Agencia EFE
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