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(Mujereshoy) Las amas de casa representan casi dos tercios de las mujeres infectadas por el VIH/sida en la ciudad chilena de Quillota, en la que, en cambio, no hay ninguna prostituta registrada como portadora del virus causante del Sida, informaron este miércoles las autoridades sanitarias.
Un estudio desarrollado en Quillota, a cien kilómetros al norte de Santiago, con ocasión del reciente Día Internacional del Sida, determinó que en la localidad hay 29 mujeres infectadas por el virus.
De ellas, 19 son mujeres casadas, dedicadas a labores del hogar, cinco son estudiantes y otras tantas oficinistas, dijeron Alejandra Valencia y Maritza Galaz, consultoras de Sida del Hospital San Martín, de Quillota.
En la lista, en cambio, no figura ninguna trabajadora sexual, añadieron.
A juicio de las expertas, las prostitutas presentan menos riesgos de infección debido a que, por su misma actividad, se controlan regularmente y manejan abundante información sobre el sida, por lo cual adoptan todas las medidas preventivas, especialmente exigiendo a sus ocasionales compañeros el uso de condón.
En cambio, las dueñas de casa carecen del mismo nivel de información y, por lo tanto, mayoritariamente no toman conciencia de los riesgos y mantienen su vida sexual sin prevenciones, agregaron.
En ese contexto, el 71 por ciento de las infectadas fue contagiada por sus cónyuges y las restantes por parejas ocasionales o convivientes.
Asimismo, entre las infectadas el 80 por ciento ignoraba las prácticas extramaritales de sus maridos y el 18 por ciento sólo las sospechaba, pero prácticamente ninguna tenía una certeza al respecto.
Según cifras oficiales, en Chile el número de portadores/as notificados/as del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, es de 12.000, pero las autoridades de la Comisión Nacional contra el Sida (Conasida) calculan en 30.000 el número real.
La cifra se eleva a 50.000 en opinión de la ONG Vivo Positivo, que agrupa a personas portadoras del virus. Según los estudios de los últimos años, la tendencia apunta a las mujeres de estratos medios y bajos que se desempeñan como dueñas de casa como el grupo de mayor contagio, ante la falta de información y educación.
El caso de la ciudad de Quillota, aunque con mayores cifras que el resto del país, representa la nueva tendencia.
Fuente: Agencias
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