VIDA COTIDIANA/Familia
29.01.2004
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NOTA
Israel: Mujeres que quieren divorciarse “encadenadas” por ley

 


(Mujereshoy) Unas 150 mujeres se ven impedidas de obtener el divorcio en Israel debido a que sus maridos se niegan a concedérselo y, según la ley ortodoxa judía, sólo él puede separarse de ella, informa la prensa internacional.

La problemática de estas mujeres, conocidas en hebreo como “aguná” (literalmente, “anclada” o “encadenada”), ha sido estudiada esta semana en la comisión parlamentaria de Asuntos Constitucionales y Judiciales.

El presidente de Tribunales Rabínicos, el rabino Eli Ben-Dahán, explicó que desde que el Parlamento les autorizó hace siete años el uso de ciertas medidas de presión a los hombres que no quieren dar el divorcio, 77 maridos se lo han concedido a sus esposas.

Se trata de sanciones de índole burocrático como la retirada del pasaporte o la restricción de ciertos derechos, aunque en otros casos los rabinos también han mandado a más de un marido recalcitrante a prisión.

Los tribunales rabínicos han sentenciado hasta ahora a 16 maridos a cortos períodos de confinamiento (cinco días), y ocho de ellos accedieron a dar el divorcio a su mujer.

La pena máxima prevista por ley es de siete meses en prisión.

La ley judía establece que sólo el marido puede divorciarse de su mujer, en un acto ritual ante el Tribunal Rabínico en el que él la debe repudiar.

La imposibilidad de las mujeres para hacer lo propio concede a los hombres un gran poder y también la posibilidad de extorsionarlas si son ellas las que desean la separación.

Algunas de las 150 mujeres llevan hasta una decena de años en espera del divorcio, sin que los rabinos hayan convencido aún a los maridos de que se lo concedan.

Por ello, se dice que estas mujeres están “ancladas” o “encadenadas” a su pasado, pues no pueden comenzar nuevas relaciones hasta que se divorcian, porque de lo contrario incurrirían en un delito de adulterio.

En ese caso, ellas tienen prohibido casarse con su nueva pareja y los hijos que nacieran de la relación son considerados “bastardos”, lo que en el futuro les impedirá también a ellos contraer matrimonio, según la estricta ley judía.