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Durante sus primeros años, la red fue eminentemente masculina, hecho que cambió en 1998, cuando la proporción de mujeres creció de manera exponencial. En EEUU son el 52% de la población on-line, aunque esta proporción disminuye en el resto de los países. Esta desigualdad aumenta en el porcentaje de mujeres en cargos ejecutivos de empresas relacionadas al rubro.
(Mujereshoy) Internet es un mundo anárquico, desestructurado, descentralizado y plural: reflejo de una sociedad donde intentan convivir todas las ideologías -marginales o dominantes-, las culturas y nacionalidades. La red, por tanto, es de hombres y mujeres. Pero, pese al hipotético anonimato de género que ofrece esta tecnología, las desigualdades son aún latentes en el ciberespacio, señala Cristina Vásquez, de Telépolis.
Durante los primeros años de existencia, internet tuvo hegemonía masculina. Esta situación cambió a fines de la década pasada, cuando la proporción de mujeres navegantes creció de manera exponencial.
Pero actualmente, sólo en Estados Unidos, Canadá y los países nórdicos existe igualdad de presencia de sexos en la red. Por ejemplo, en España, internet es un territorio abrumadoramente masculino, sólo un 40 por ciento de los internautas corresponden a mujeres.
Entre las causas de esta desigualdad se vislumbra la doble jornada laboral femenina –trabajo remunerado y hogar-, lo que conlleva más responsabilidades y, sobre todo, menos tiempo libre que los hombres.
Pero las mujeres no sólo son minoría como usuarias de Internet. Las diferencias son aún más grandes cuando se considera el porcentaje que cada sexo ocupa en puestos directivos de empresas del ámbito de Internet o las Nuevas Tecnologías. Sólo el 30 por ciento de los empleados de Silicon Valley son mujeres. No obstante, siempre hay grandes excepciones que confirman la regla. Es el caso de Carly Fiorina, directora ejecutiva de Hewlett-Packard y próxima presidenta de la fusión HP-Compaq; Meg Whitman, presidenta y directora ejecutiva de eBay o Fabiola Arredondo, ex directora general de Yahoo Europe.
¿Qué buscan en internet?
Hombres y mujeres no buscan los mismos servicios cuando se conectan a internet, ni la utilizan de la misma manera. Las mujeres navegan menos, de una manera más bien pragmática, y perciben la red como una herramienta para simplificar su vida y ganar tiempo. La mujer busca algo, lo encuentra y se desconecta.
Eso no significa que no disfruten con la parte lúdica que les proporciona la red; son grandes aficionadas a los juegos on-line, incluso en algunas ocasiones por encima del sexo masculino.
De todas maneras, según diversos estudios, los sitios específicos dirigidos a mujeres se clasifican hoy por hoy xen dos y, si se quiere, opuestos grupos: los sites rosas (she-sites) o las páginas de ciberfeminismo.
Los webs rosas, o de temática exclusivamente femenina, han proliferado mucho y tienen un relativo éxito comercial. A partir del mayor poder adquisitivo de las mujeres, tras su ingreso al mercado laboral, se le estudia como un auténtico prototipo de consumidora. Hablamos de aquellos sitios que se centran en dietas, el mundo del corazón, recetas de cocina, consultorio sentimental, horóscopos, moda, maquillaje, o sea, versiones on-line de las revistas femeninas off-line, que se rigen en la mayoría de las ocasiones por los estereotipos femeninos de la mujer centrada en el hogar y ahora, por cierto, en el consumo. Estos portales suelen no cubrir aspectos como la formación educacional, la información noticiosa, la cultura, negocios o bolsas de trabajos, o temas sobre tecnología.
En el lado opuesto se encuentra el ciberfeminismo. Las posibilidades de difusión y el relativo bajo costo de internet han permitido la proliferación de redes y asociaciones femeninas que, con pocos medios y grandes conocimientos, han creado portales donde promocionarse y asesorarse sobre las iniciativas laborales y la creación de empresas por y para mujeres.
Igualmente, a partir de la Conferencia de Beijing de 1995, surgieron redes patrocinadas por la ONU como WomenWatch, WhrNET o WomenAction que agrupan, organizan y conectan a organizaciones y activistas de los derechos humanos para las mujeres de todo el mundo. Una labor que ha desarrollado acciones y ha promovido importantes leyes de igualdad.
Gracias a internet se ha podido denunciar la pobreza, la injusticia y la violencia de género, de las que son víctimas millones de mujeres en diversos rincones del mundo. Sólo tenemos que recordar el reciente caso de la nigeriana Safiya Hussaini que, gracias a una masiva campaña internacional, se salvó de morir lapidada.
La palabra ciberfeminismo fue acuñada en 1992 por un colectivo de artistas australianas para investigar las estructuras de dominación y control en la cultura tecnológica. Internet se ha convertido en los últimos años en un espacio de creación y visibilidad para las mujeres. La tecnología se usa con espíritu rebelde, transgresor e irónico y se denuncian los mitos masculinos negando la tecnofobia de la que se acusa a las mujeres.
Aunque el movimiento presenta muchas variantes y estrategias, tiene como elemento común la utilización de las nuevas tecnologías para la liberación y la búsqueda de la igualdad de las mujeres.
Fuente: Telepolis.com
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