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No sólo de infusiones vive la fitoterapia
La mayoría de las plantas medicinales se someten a procesos de preparación que hacen que su potencial curativo se concrete, antes de ser utilizadas. Siempre se recomienda recurrir a un o una especialista antes de consumirlas. De todas formas, existen muchos procesos y métodos para su utilización, he aquí un listado:
Infusiones: la forma más sencilla de preparar las hojas y las flores, e inclusive algunas raíces. Se beben calientes, aunque algunas conservan sus propiedades a temperaturas frías.
Cocimiento: se utiliza para las partes más duras de la planta, como raíces, cortezas, ramas y bayas. Hay que cortarlas en trozos, sumergirlas en agua fría y calentarlas hasta que el preparado comience a hervir. Puede beberse en frío o en caliente, tras filtrar el líquido.
Maceración: a menudo el calor elimina los principios activos; para evitarlo se recurre a la maceración en frío. El procedimiento consiste en echar la planta en un cazo, añadir agua fría y depositarlo toda la noche en un lugar fresco. Al día siguiente se cuela.
Aceites: los ingredientes solubles en grasas se extraen con una infusión en aceite, al que se le añaden las hierbas y se ponen al baño maría. Se cubre y se deja cocer a fuego lento durante 3 horas. Se deja enfriar y se cuela con una bolsa de muselina.
Cápsulas y polvos: también se pueden tomar en polvos espolvoreados sobre alimentos, o en cápsulas, cual medicina occidental tradicional.
Jarabes: se preparan combinando infusiones o cocimientos con miel o azúcar, para disimular el mal sabor de algunas plantas. Para aprovechar su mayor potencial, si se va a utilizar esta fórmula conviene elaborar la infusión durante más tiempo.
Lociones: Algunas plantas también permiten un uso tópico.
Tinturas: consiste en dejar la hierba en alcohol, que nunca será industrial, para disolver los componentes activos. Su acción es más potente que infusiones y cocimientos.
Cremas o pomadas: resulta de la mezcla de agua con aceites al baño María, siempre para un uso externo.
Cataplasmas: es una mezcla de hierbas frescas o secas hervidas, que se colocan calientes sobre la parte del cuerpo a tratar.
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