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Algunos cambios
El actual trabajo deel CLAP se basa en investigaciones y en revisiones de estudios realizados en todo el mundo. El Centro divulga sus hallazgos, efectúa recomendaciones y trabaja en formación técnica y humana con instituciones médicas de la región.
Las reacciones que recoge van desde el rechazo total hasta la aceptación plena de sus recomendaciones. "Las más entusiastas son las parteras", dijo Belizán.
En la maternidad del hospital estatal Pereira Rossell (la mayor de Uruguay) ya no se usa el rasurado ni el enema, y la episiotomía es restringida.
En Bolivia se introdujo una nueva normativa que alienta grandes cambios en la atención del embarazo y el parto y en el papel activo de la madre. En hospitales de Costa Rica y de Guatemala se trabaja en capacitación en mejores prácticas con buenos resultados.
El parlamento de Argentina estudia un proyecto de ley que establece el derecho de las mujeres a contar con una compañía de su elección durante el trabajo de parto y el mismo parto, aún vedado en la mayoría de los hospitales públicos de la región. Uruguay tiene en vigor una ley similar desde 2001.
En el extremo opuesto subsisten realidades terribles.
En la maternidad Nuestra Señora de las Mercedes de la septentrional ciudad argentina de Tucumán, la más grande de ese país por cantidad de partos, nacen 14.000 niñas y niños por año en un ambiente hostil hacia sus madres.
Ese fue el fallo de una investigación encargada por el estatal Consejo Nacional de la Mujer, financiada por el Banco Mundial y divulgada en diciembre de 2003 por el diario bonaerense Página 12.
Por la superpoblación, en ocasiones dos mujeres deben compartir una cama. El régimen deshumanizado prohíbe a las parturientas una compañía de su elección y las identifica con un número.
Según testimonios en el informe, el personal de salud utiliza corrientemente con las doloridas parturientas frases como "Abrí las piernas y callate. Bien que te gustó" o "Lo hubieras pensado antes".
La investigación se propuso analizar la generación y reproducción de la violencia institucional en la maternidad, que cuenta con "escasa estructura edilicia como de recursos humanos y técnicos", según el documento.
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