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La investigación de "Niños del Milenio" intenta trazar relaciones entre la vida cotidiana y la política (Foto: Mindspring.com). |
Un inédito proyecto comienza en Perú: la organización inglesa Save the Children tomará entre sus manos la titánica tarea de seguir a más de 2 mil niños y niñas en condiciones de pobreza. La investigación culminará el 2015, fecha dispuesta por la ONU para cumplir los llamados Objetivos del Milenio, que buscan reducir la miseria.
(Mujereshoy) El estudio, bautizado como "Niños del Milenio" es parte del proyecto "Young Lives", la iniciativa más global de la ONG inglesa que se llevará a cabo de manera simultánea en Perú, Etiopía, Vietnam e India.
La investigación busca terminar en 2015, el año escogido por Naciones Unidas como la fecha meta para cumplir con ciertos objetivos que ayudarán a reducir la pobreza extrema en el mundo. El sueño es que para ese año todos los niños y niñas tengan acceso a la educación primaria, que las tasas de mortalidad infantil y maternal se reduzcan, y que se alcance el desarrollo sostenible.
La investigación de "Niños del Milenio" intenta trazar relaciones entre la vida cotidiana y la política. "Lo que más me ha llamado la atención es que los niños a los que visitamos estaban muy sorprendidos de que uno les dirigiera la palabra y de que quisiera tener una conversación prolongada en la que no se le den órdenes o instrucciones", dijo Eliana Villar, directora del proyecto.
"Yo estaba conversando con una niña de su vida cotidiana y sus papás, y de repente se puso a llorar. Yo interrumpí la grabación y le pregunté por qué estaba llorando y me dijo que nunca a nadie le había interesado lo que ella pensaba sobre eso", relató.
"El estudio pretende demostrar cuáles políticas públicas tienen un efecto real en el bienestar de los niños de cada país", añadió Claudio Lanata, investigador principal.
"A nadie parece importarle invertir tiempo, recursos y energía en escucharlos. Estos son los niños que se van a quedar aquí en generaciones futuras. Estamos descapitalizándonos, perdiendo lo único que un país pobre tiene", aseguró Lanata.
El objetivo final es incidir en las políticas estatales para la niñez, un desafío que comienza por la movilización de la opinión pública por medio de materiales audiovisuales y exposiciones fotográficas.
¿Cómo funciona el proyecto?
"Niños del Milenio" escogió 20 de los 1.818 distritos en los que se divide Perú, según su nivel de pobreza. En cada distrito se eligió una manzana. Puerta a puerta, los y las encuestadores buscaron a 100 niños y niñas entre los 6 meses y los 17 meses de vida, y pidieron el consentimiento de sus padres y madres.
Luego estudiaron aspectos como la composición del hogar, las características de los padres y madres, el estilo de vida, la salud y las medidas del niño o niña, el estado socioeconómico, y las estrategias de la familia para sobrevivir a las crisis económicas.
Los niños y niñas fueron fotografiados junto con sus madres, para tener un registro visual de su crecimiento.
Los hogares serán visitados cada tres años, una tarea que, según Claudio Lanata, "es un reto, porque no sabemos si va a ser fácil seguir a los niños durante 16 años. Sospechamos que las familias con más problemas de pobreza quizás sean las más difíciles de contactar, porque puede que se enrolen en actividades no lícitas o se metan en problemas".
Por ahora, los y las encuestadoras ponen todas sus esperanzas en su sistema de posicionamiento global GPS que les permite buscar las viviendas en los lugares más remotos del Perú, y en el compromiso de los padres y madres de los niños y niñas.
Opiniones que valen
Los menores dieron su opinión sobre aspectos como el trabajo y el maltrato. Para comenzar el estudio también se escogió una submuestra de más de 1.000 niños y niñas entre los 7 y 8 años de edad, para conocer qué opinan sobre sus condiciones de vida.
"Creemos que el niño tiene una visión muy crítica que aportar en aspectos que los adultos pueden ver de una manera muy diferente", explicó Lanata.
"Por ejemplo, en el trabajo infantil hay una gran controversia sobre si debe haber políticas que lo prohíban o no. La opinión de varios niños es que hay ciertos trabajos infantiles que son críticos para ellos. En las comunidades andinas, los niños se mueren por participar en los trabajos comunales porque es una prueba de vida, están trabajando codo a codo con sus padres, y es un ritual de inicio en una vida comunal que es crítica para la formación del niño", añadió.
Los niños y niñas tendrán la última palabra.
Fuente: BBC.
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