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Ivannia Mora, reportera asesinada. |
En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, los nombres de Ivannia Mora y Zahra Kazemi, asesinadas por ejercer su profesión, son una muestra que el periodismo es una de las profesiones más peligrosas del mundo y que no hace distinción de sexos. En otro plano, en 2003, 42 periodistas murieron debido a su trabajo.
(Mujereshoy) La actuación valiente de las periodistas que cubren conflictos armados, realizan reportajes sobre carteles de drogas, denuncian a políticos y gobernantes corruptos, dan cuenta de acciones terroristas y asumen el riesgo de informar en medio de dictaduras, ya es moneda corriente en el mundo de la información periodística.
Ivannia Mora Rodríguez, reportera de asuntos financieros en publicaciones especializadas de Costa Rica, fue asesinada a tiros en diciembre de 2003, mientras conducía su automóvil en la ciudad de Curridabat. Según información de las autoridades, Ivannia habría recibido amenazas de muerte.
Zahra Kazemi, reportera gráfica iraní canadiense, murió el año pasado en un hospital iraní a raíz de una hemorragia cerebral, luego de ser golpeada por la policía mientras estaba en reclusión. Zahra fue detenida por tomar fotografías de la prisión de Evin, en Teherán, donde se encontraban numerosas personas que habían participado en una protesta contra el gobierno.
Para honrar su memoria, en 2003, Zahra Kazemi fue distinguida con el Premio Internacional a la Libertad de Prensa Tara Singh Hayer, que cada año otorga Periodistas Canadienses por la Libertad de Expresión.
El trabajo de esta valiente periodista podrá ser conocido en estos días en Washington D.C., en el marco del simposio para reporteros gráficos, organizado por la organización canadiense, Resolution 217, a beneficio de las familias de los/as profesionales que murieron o fueron a la cárcel durante 2003.
Amenazadas y torturadas
Otras periodistas que durante 2003 pusieron en riesgo sus vidas al ser objeto de amenazas, persecución y ultrajes, fueron la colombiana, Inés Peña, conductora de un programa semanal que se transmite por la televisión de Barrancabermeja, una zona petrolera que está prácticamente tomada por los grupos paramilitares.
Peña fue torturada y abusada sexualmente por miembros de la contrainsurgencia. También en esa localidad, la periodista Janeth Montoya Martínez, recibió amenazas de muerte luego de publicar una serie de reportajes críticos. Jefes paramilitares la acusaron de ser “vocera de la guerrilla”.
En Guatemala, país donde el ejercicio periodístico como tribuna de denuncia y defensa de los derechos humanos, es motivo de atropellos, atentados y censura, se registraron varios hechos en perjuicio de reporteras del Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala (Cerigua), un servicio de prensa alternativa, quienes estuvieron en la mira de los grupos paramilitares de derecha, y del propio gobierno. Carmen Judith Morán Cruz y Elizabel Enríquez, en particular, sufrieron amenazas y/o agresiones. Incluso, Morán Cruz, fue víctima de un asalto cerca de su domicilio. Asimismo, el periódico feminista La Cuerda, recibió amenazas telefónicas, de parte de individuos no indentificados que acusaron a sus editoras de ser “antigobiernistas”.
Visiones diferentes
La cobertura periodística sobre las guerras, puso a prueba la capacidad de las mujeres corresponsales de guerra destinadas a los distintos frentes bélicos. Un análisis más cuidadoso sobre la actuación de estas profesionales, destaca que varias de ellas, ofrecen una visión más sensible e independiente sobre el conflicto.
Un ejemplo de esto es Amira Hass, periodista israelí, notable reportera de guerra, distinguida en 2003, con el Premio a la Libertad de Prensa, Guillermo Cano, por su probada independencia profesional y sus convicciones democráticas para dar cuenta del conflicto entre Israel y Palestina.
A pesar de los obstáculos y censura impuestos por el gobierno de Israel y la Autoridad Nacional Palestina, Amira Hass, sigue escribiendo artículos impregnados de sensibilidad humana sobre la vida cotidiana y las dificultades de los palestinos. Permanentemente está recibiendo presiones por su punto de vista independiente y crítico sobre ambos países.
Al hacerle entrega de la distinción, el director general de UNESCO, Koichiro Matsuura, destacó que “si se llega a establecer la paz entre israelíes y palestinos, será gracias a personas que, como la señora Hass, son capaces de observar la realidad y comprenderla sin prejuicios”.
Este Premio fue instituido en 1997 por la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en memoria del periodista colombiano Guillermo Cano Isaza, asesinado por los carteles de la droga en diciembre de 1986, frente a las oficinas de su periódico El Espectador.
Los costos de informar
Con motivo de celebrarse el Día Mundial de la Libertad de Prensa, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), dio a conocer que en 2003, 42 periodistas encontraron la muerte debido a su trabajo. Una cifra muy alta desde 1995. Este recuento incluye a 766 profesionales que sufrieron cárcel, y a mil 460 que enfrentaron ataques físicos y/o amenazas.
Este año, el tema central de esta celebración establecido por UNESCO, es “Los medios de comunicación en situaciones de conflicto y en países en transición”, y Belgrado el lugar escogido para realizar una conferencia sobre este tema.
El 3 de mayo se recuerda el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Esta fecha fue creada en 1993 para conmemorar la declaración que firmó un grupo de periodistas africanos durante el seminario regional “Promoción de medios africanos independientes y plurales”. El seminario fue auspiciado por UNESCO y tuvo como sede la ciudad de Windhoek, Namibia, el 3 de mayo de 1991.
En esa ocasión, fue elaborada la Declaración de Windhoek donde se proclama que “el establecimiento, mantenimiento y fomento de una prensa independiente, pluralista y libre, es esencial para el desarrollo y mantenimiento de la democracia en una nación y para el progreso económico”.
Cada año en esta fecha, las organizaciones de periodistas de todo el mundo, realizan acciones de diverso tipo, como la elaboración de informes especiales sobre la situación de las y los profesionales de prensa, y convocan a campañas de denuncia en defensa de los derechos humanos de sus asociados y asociadas.
Fuente: Agencias, Mujereshoy.
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