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(Mujereshoy) Según un estudio de la Universidad Obrera de México y de organizaciones civiles, del millón 800 mil personas dedicadas al servicio doméstico en México, el 88 por ciento son mujeres, las que, además, en su mayoría cumplen jornadas laborales por sobre las ocho horas diarias con salarios por bajo el mínimo, informó Diario de México.
Las demandas por regularizar esta situación llevan más de 12 años en el Congreso, en espera de ser incluidas en la Ley Federal del Trabajo.
Norma Ramírez, dirigente de una agrupación civil a favor de la mujer trabajadora, dijo que hasta ahora han obtenido respuesta por parte de algunos senadores y senadores como Leticia Burgos y Jesús Ortega, pero todo ha quedado en promesas.
La dirigente explicó que han buscado establecer contacto con el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), para que informen mejor sobre las guarderías que poseen, pues la mayoría de las mujeres dedicadas al servicio doméstico son madres y no tienen o no saben dónde dejar a sus hijos e hijas.
Según cifras del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres-DF), en la Ciudad de México laboran cerca de 161 mil personas en el servicio doméstico.
Marcelina Bautista, del Centro de Apoyo y Capacitación para las empleadas del Hogar (Caceh), y Norma Luz Ramírez, del Colectivo Atabal, calificaron la labor doméstica como un trabajo obligatorio para la población femenina.
Las representantes de estas organizaciones reconocieron que aunque un 82 por ciento de las empleadas del hogar son mujeres, los hombres que han ingresado a este tipo de labor ha aumentado a un 13 por ciento en 2003, recibiendo mejores salarios que las mujeres.
Las especialistas coincidieron en que a pesar de que existe el capítulo 13 de la Ley Federal del Trabajo que contempla derechos a estas trabajadoras, la legislación no logra satisfacer de manera justa ni real las necesidades básicas a las cuales se enfrentan estas mujeres.
Pusieron en tanto ejemplo los abusos que no contempla la ley, tales como la violencia, hostigamiento, discriminación y la violación sexual.
Las dirigentes agregaron que muchas veces las injusticias dirigidas a este vulnerable sector suceden porque ni las trabajadoras ni quienes las contratan, conocen los derechos y obligaciones que adquieren ambos por esa labor.
Fuente: Diario de México.
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