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(Mujereshoy) Más de 400.000 centroamericanos/as abandonan cada año sus países de origen con la esperanza de encontrar en Estados Unidos una vida mejor, que les permita ganar el dinero suficiente para subsistir y ayudar a sus familiares que no los acompañaron. Pero en muchos casos, la separación de la familia conlleva la ''pérdida definitiva'' de las personas que emigraron y la ruptura familiar. Estas afirmaciones las hizo Fundación Intervida, que con motivo del Día Internacional de las Familias celebrado el pasado 15 de mayo, señaló que los largos periodos de separación obligada llevan a miles de familias a su ''desintegración'', informó el portal Canal Solidario.
Sin embargo, hay pocas opciones alternativas a la migración en Centroamérica, fenómeno que se ha triplicado en la última década a causa de la falta de oportunidades, la inestabilidad económica y el aumento de la pobreza. ''La crisis del café ha dejado sin empleo a más de 400.000 agricultores en la región'', añade la ONG.
Uno de los casos más significativos es el de Guatemala, país con once millones de habitantes y donde, según Intervida hay "unos cuatro millones de parientes directos de emigrantes, lo que equivale al 36 por ciento de la población''. Del total de guatemaltecos/as que viven en el exterior, el 88 por ciento son económicamente activos y su dinero beneficia ''a 600.000 familias en su país de origen''. En otros países como El Salvador y México, las remesas significan el 15 por ciento del Producto Interior Bruto (en el caso salvadoreño) y superan los 13.000 millones de dólares al año (en el caso mexicano).
Con la ayuda económica que los y las emigrantes envían a sus países de origen, sus familias cubren buena parte de las necesidades básicas. Sin embargo, en muchos casos la lejanía afecta hasta el punto de la desintegración. Como consecuencia, explica Intervida, son muchas las familias formadas por madres, abuelos/as o hermanos/as que han modificado sus roles y han pasado a ser el o la cabeza de familia para atender a los y las integrantes más pequeños.
Para evitar que la población de estos países se vea obligada a abandonar sus hogares y emigrar, organizaciones como Intervida llevan a cabo programas que apoyan a las familias en la generación de ingresos. En Huehuetenango, departamento guatemalteco fronterizo con México, Fundación Intervida desarrolla en cinco comunidades varios proyectos productivos pecuarios que han significado ''la creación de empleo y de ingresos, así como un descenso de la emigración''.
Fuente: Canal Solidario
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