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(Mujereshoy) En una experiencia educativa inédita en Argentina, el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) de La Matanza –una agrupación de piqueteros/as del sur del Gran Buenos Aires- inauguró en mayo un jardín de infantes comunitario para sus hijos e hijas.
“Con este paso inicial estamos dando comienzo a un proceso mucho más abarcativo. Desde un grupo de desocupados empezamos a construir un proyecto, que es modelo de la capacidad de trabajo que tenemos", dijo Héctor Flores, dirigente del MTD de La Matanza, una organización piquetera que se diferencia del resto porque no reclama planes sociales al Estado.
La escuela, que se inspira en las iniciativas educativas puestas en marcha por el Movimiento Sin Tierra en Brasil y los zapatistas en Chiapas, México, se propone priorizar el derecho a una educación democrática que incluya la participación de la comunidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje y busca promover valores como la autogestión, la solidaridad, el cooperativismo y el cuidado del ecosistema, así como propiciar una cultura del trabajo para sectores hoy excluidos de la actividad laboral.
“Este jardín se abre con la solidaridad de vecinos, amigos, organizaciones, sin aportes del Estado argentino”, explicó Flores, gerente de la Cooperativa La Juanita -que lleva adelante emprendimientos de panadería, un taller de costura, un taller de serigrafía y una editorial que ya publicó dos libros y está elaborando el tercero, en referencia al proceso de desarrollo de la escuela.
La puesta en marcha fue posible gracias a la colaboración del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) -que en abril del 2002 donó el terrreno de 1000 metros cuadrados-, el Centro Nueva Tierra, el Movimiento de Documentalistas -que acompañó y registró el proceso y elaborará un video sobre el tema- y la Fundación Poder Ciudadano, entre otros actores.
La donación que permitió la construcción de las dos aulas del flamante jardín fue realizada por la Fundación Raoul Wallenberg y un grupo de empresarios vinculados a la Confederación General Económica de la República Argentina (CGERA).
En reconocimiento al apoyo de la Fundación Wallenberg, se decidió llamar a la escuela con el nombre del diplomático sueco que rescató a miles de personas del Holocausto. “Compartimos con Wallenberg la tarea de salvar vidas, en un contexto de gestión de la muerte que tiene el sistema económico y que también se traslada al sistema educativo”, explicó Flores.
Fuente: Canal Solidario
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