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(Mujereshoy) Doce integrantes de una red que se dedicaba a introducir ilegalmente en España a mujeres latinoamericanas para que ejercieran la prostitución han sido detenidos, informó este miércoles agencia EFE.
Durante una operación, realizada en varias ciudades españolas, también han sido arrestadas cincuenta y cuatro mujeres paraguayas y dos colombianas, por encontrarse en situación irregular en España.
A los miembros de la red detenidos, ocho españoles y cuatro paraguayos, se les acusa de delitos contra los derechos de los/as ciudadanos/as extranjeros/as, contra los derechos de los/as trabajadores/as, delitos relativos a la prostitución, asociación ilícita, amenazas y coacciones.
En los registros efectuados en los clubes y casas de citas se ha intervenido numerosa documentación, además de “Citocec”, un medicamento que se utiliza para prácticas abortivas, porque si se quedaban embarazadas eran obligadas a abortar.
Según las investigaciones, las mujeres eran trasladadas desde Paraguay o Colombia a las islas españolas de las Canarias por compatriotas suyos, quienes se hacían pasar por turistas.
La organización captaba en los países sudamericanos a jóvenes de unos dieciocho años, con problemas familiares y económicos, y de escasa formación cultural.
Las jóvenes recibían una oferta para viajar a España, donde supuestamente iban a trabajar en supermercados y bares, con unos salarios que les iban a permitir vivir holgadamente, además de poder enviar dinero a sus familias.
A su llegada a España, eran recogidas por un miembro de la red que las trasladaba directamente a los clubes y las instalaba en los pisos que compartían con otras mujeres de la misma nacionalidad.
Una vez instaladas se les explicaba en qué consistiría su trabajo, con el que deberían saldar la deuda adquirida con la red, unos 4.800 dólares, además de abonar una cantidad semanal en concepto de alojamiento y manutención.
Si no aceptaban sus condiciones, la red amenazaba a las mujeres con desvelar a sus familias que ejercían la prostitución.
Uno de los clientes de estos locales, al comprobar la precaria situación en la que se encontraba una de las víctimas, abonó los 3.600 dólares que ésta tenía pendientes de pagar a la red y así ella pudo abandonar el club.
Los integrantes de la red gestionaban directamente los contactos en el país de origen, a través de los cuales se captaban a mujeres extranjeras con escasos recursos económicos.
Fuente: Agencia EFE
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