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(Mujereshoy) Las ejecutivas chilenas de alta jerarquía no presentan grandes diferencias respecto del promedio de las mujeres en Chile: tienen 2,3 hijos como media, se casan a los 26 años y, si trabajan, sus jornadas bordean las 48 horas semanales. Así lo revela una encuesta hecha por la empresa Seminarium Head Hunting a 1.762 mujeres cuyos cargos iban desde gerentas generales a jefas de departamentos.
¿Cómo logran, entonces, hacer lo mismo que sus pares y llegar a los 43 años en promedio a ser gerentes generales? La clave está en el esfuerzo, la disciplina y una envidiable habilidad para manejar su carrera y su hogar, dicen ejecutivas consultadas por La Tercera. María Victoria Rojas, gerenta general de ING AFP Santa María, se levanta a las 7 a.m. y trabaja hasta las 20.30. Lo mismo hace Juanita Rodríguez, gerente de Marketing de ScotiaBank, quien hace Pilates dos veces por semana a las 7 a.m.: ''Tomamos desayuno en familia, llevo a mi hija menor al colegio tres veces por semana, llego a casa del trabajo a las 20 horas, los regaloneo y, cuando puedo, alcanzo a ver un poco de la teleserie''.
Madres y jefas de hogar
Para tener hijos e hijas, no obstante, no sólo se han programado sino que tuvieron que hacer pausas en su carrera para cuidarlos. Juanita Rodríguez cuenta que al inicio de su carrera profesional postergó mejores cargos para estar cerca de sus hijos. Y Paula Belmonte, de Banefe, dice que la diferencia de cargos entre mujeres no marca una diferencia: ''Uno puede ser muy eficiente como madre y profesional si existe la planificación adecuada''.
La dificultad, en todo caso, se advierte cuando se las compara con sus pares del sexo opuesto en los mismos cargos: en una encuesta hecha a ejecutivos por Seminarium, éstos tenían en promedio 3,3 hijos, es decir, uno más que las mujeres.
Una diferencia notable, dice Esperanza Cueto, directora ejecutiva de ComunidadMujer, es que mientras en Chile una de cada tres mujeres es la principal sostenedora del hogar, el 54 por ciento de las ejecutivas encuestadas conforma la principal fuente de ingreso de su familia.
Además, el 72 por ciento se casa con separación de bienes, en comparación con el 30 por ciento de las mujeres en general. Rafael Rodríguez, presidente de Seminarium Head Hunting, señala que las ejecutivas son más informadas: ''Están conscientes de que la separación de bienes implica beneficios tributarios y que en régimen de sociedad conyugal pagarían más impuestos dados los ingresos que perciben''.
Jornadas más cortas
Lo que sí diferencia a las ejecutivas de otras mujeres que trabajan es que a la mayoría le gustaría reducir su jornada laboral. Un estudio dado a conocer por el Servicio Nacional de la Mujer en 2002 indica que en Chile hombres y mujeres trabajan en promedio 47,5 horas a la semana. Del grupo de mujeres que trabajan, el 66 por ciento estaba conforme con su carga laboral. Las encuestadas lo hacen durante 46,6 horas a la semana y al 65 por ciento le gustaría reducirlas para trabajar 35 horas semanales.
Para Rodríguez, ''la diferencia de renta entre las ejecutivas y las trabajadoras chilenas es importante (de cinco a uno). Para las últimas trabajar es una obligación y una necesidad básica, mientras que las ejecutivas pueden optar por hacerlo menos horas ganando un poco menos. Valoran más su tiempo de ocio, tienen sus necesidades básicas satisfechas y surge, por tanto, un grado de insatisfacción ante el hecho de que tienen opciones distintas a las demás mujeres''.
Fuente: La Tercera
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