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El conservadurismo de Estados Unidos intenta imponerse en el Trigésimo Periodo de Sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que se celebra en San Juan de Puerto Rico, que evaluará el cumplimiento de los consensos alcanzados en materia de derechos sexuales y reproductivos desde la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994.
(Mujereshoy) Desde el lunes 28 de junio y hasta el viernes, unos 300 delegados de los 41 países miembros y de los siete asociados de la CEPAL participarán en el encuentro que se realizará en San Juan de Puerto Rico.
Durante esta reunión, conocida como el Trigésimo Periodo de Sesiones de la CEPAL, se debatirán tres ejes temáticos durante el lunes, martes y miércoles. Estos son, población y desarrollo; planificación económica y social, y financiamiento y gestión de la educación en América Latina y el Caribe.
La polémica no se ha hecho esperar, puesto que los cuestionamientos al modelo económico neoliberal y al conservadurismo de los poderes fácticos de nuestro continente, aparecen transversalmente en estos tres temas.
Pero, sin duda, la discusión en torno a los derechos sexuales y reproductivos vinculados a población y desarrollo ha sido y será uno de los más polémicos.
Porque previamente a la reunión de la CEPAL un centenar de mujeres y feministas de distintos países de América Latina, se dieron cita en un foro paralelo también en San Juan de Puerto Rico.
Durante el encuentro, encabezado por Católicas por el Derecho a Decidir, se presentaron los resultados de una masiva encuesta que revela que los y las católicas latinoamericanas, están de acuerdo con los métodos anticonceptivos e incluso el aborto.
"Lo que estas encuestas revelan es el tema de la representatividad. ¿Quién habla por los católicos de América Latina? Por mucho tiempo la jerarquía habló por los católicos. Por primera vez esta encuesta nos permite decir que la jerarquía no puede hablar por los católicos de América Latina, porque refleja que lo que los católicos quieren es muy diferente a lo que dice la jerarquía", indicó el sociólogo Roberto Blancarte, invitado al Foro Paralelo.
Así las cosas, las organizaciones no gubernamentales de mujeres presentes en San Juan, esperan que la revisión sobre temas de derechos sexuales y reproductivos que hará la CEPAL durante estos días, tome en cuenta esta pionera encuesta que incluyó a más de 5.000 católicos y católicos de México, Bolivia y Colombia.
Cairo+10
Pero el panorama no se ve fácil, porque ya durante la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de la CEPAL, CIPD -que se celebró en El Cairo, Egipto, en 1994- el Vaticano fue un obstáculo certero para evitar los consensos que por fin suscribieron más de 180 países del mundo.
Este año, al cumplirse una década de la CIPD y en lo que hoy se conoce como Cairo+10, las Naciones Unidas, a través de la CEPAL en nuestro continente, están abocados a evaluar los logros en la aplicación de los acuerdos y compromisos que asumieron hace ya 10 años.
Sin embargo, ahora es la administración Bush de Estados Unidos la que ha intentado directamente revertir aquellos acuerdos.
El gobierno de Estados Unidos ha tratado de hacer retroceder la agenda de El Cairo en el proceso de evaluación de 10 años, cuestionando tales derechos y presionando a los distintos países involucrados. Pero perdió en las reuniones preparatorias de Tailandia, Dakar y Santiago, durantes las negociaciones para establecer la agenda de trabajo que se lleva adelante esta semana en San Juan de Puerto Rico.
¿Estados Unidos logrará revertir Cairo+10 esta vez?
En lo que va transcurrido de la reunión en San Juan, Estados Unidos ya está marcando su pauta para abordar los derechos sexuales y reproductivos.
"Han usado argumentos que ya se conocieron en Cairo hace años en boca del Vaticano: que el Programa es abortista, que defiende los matrimonios homosexuales, que los adolescentes podrán hacer lo que les da la gana sexualmente, infundiendo confusión sobre una agenda que es socialmente balanceada respecto a derechos y servicios, así quieren hacer política" comentó Françoise Girard, de la
Coalición de Mujeres por la Salud.
Mientras tanto, para María Suárez Toro, fundadora y una de las directoras de Radio Internacional Feminista que funciona desde Costa Rica, la defensa de los acuerdos alcanzados en la Agenda del Cairo, están estrechamente relacionados con la democracia y con el derecho de decidir que tienen los hombres y mujeres libres.
La destacada feminista ha hecho, incluso, una singular comparación entre el estreno de Farenheit 9-11, de Michael Moore, y la activa presencia de las mujeres durante el Foro Paralelo en San Juan de Puerto Rico, que han coincidido a finales de junio:
“Este día, Michael Moore y las feministas de América Latina se unen en defensa de la democracia en el mundo. Hoy se estrena en el mundo la película Farenheit 9-11 de Moore, mientras en esta capital, más de 100 feministas de la región han inaugurado un Foro por los Derechos Sexuales y Reproductivos de cara a la reunión de las Naciones Unidas conocida como Cairo+10.”
María Suárez agrega además que, “al igual que Michael Moore no se dio por vencido cuando Disney boicoteó su película, las feministas afirmaron con su Foro que no permitirán 'ni un paso atrás' de los acuerdos del Cairo.”
Suárez es más enfática aun, y comenta que varias activistas que estuvieron en las reuniones preparatorias de Asia y África denunciaron que la arrogancia de la delegación de EEUU al querer imponer su agenda conservadora, la ha aislado a tal punto de todo el proceso de discusión “que vienen a San Juan con el simple argumento de la zanahoria y el garrote para amenazar a los países que reafirmen el Programa de la CIPD.”
"En algunos foros han emplazado abiertamente a países específicos, recordándoles los dineros que les han dado" dijo la activista feminista brasileña Sonia Correa.
Sin duda, si EEUU impone parte de su visión conservadora -aunque sea con este tipo de “presiones”- el retroceso será tremendo porque la reunión en El Cairo hace 10 años, avanzó en el concepto fundamental de población y desarrollo, desde una mirada controlista, hacia el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de hombres y mujeres, como una cuestión de salud pública, e incluso ciudadana.
Pero además, el polémico concepto de “desarrollo” se definió en una dimensión mucho más allá del libre mercado y los indicadores económicos, incluyendo el desarrollo humano integral que defiende las políticas y servicios públicos en salud, educación, entre otros.
Por ello, el programa de acción para aplicar paulatinamente los acuerdos del Cairo, esta vez podría sufrir cambios dramáticos, retrocediendo, por ejemplo, en el derecho de las mujeres a una legítima atención en caso de abortos o en el uso de la anticoncepción de emergencia, solo por nombrar algunos derechos donde el debate ya está abierto y en algunos casos, dando sus frutos.
Fuente: Primerahora.com, Cimac Noticias, Radiofeminista.net
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