• PANORAMA
• VIDA COTIDIANA
• ESPACIOS
• MOVIMIENTOS
• NO + VIOLENCIA
• MEMORIA
• PUNTO M
• CIBERTALLER
• Agenda
• Galería de   Maitena
• Resultado   Encuestas
VIDA COTIDIANA/Sexualidad
02.07.2004
Google
www mujereshoy
Perú aprobó el uso de la píldora del día después
Preguntas frecuentes sobre el aborto
Estudios sustentan acción preventiva de la píldora de emergencia
Uruguayos más satisfechos con su vida sexual que las uruguayas
México: IV Semana Cultural de la Diversidad Sexual
El día después, cada vez más cerca
Gran Bretaña: Discapacidad y “exclusión sexual”
Cuba: Homosexualidad, burla y silencio
Bolivia: Continúa debate sobre Ley Marco de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos
Sexualidadonline presenta especial sobre sexualidad infantil
PUNTO DE VISTA
Sí al aborto
José B. Adolph*

 


(Lima, Perú) Durante semanas hemos asistido a un debate con implicancias medievales sobre la llamada “píldora del día siguiente”.

La ministra de Salud [Pilar Mazzetti Soler] tuvo el coraje (triste país en el que se necesita coraje para ello) de aprobarla contra una mancha de conservadores y de hipócritas. Pero, según se ha publicado, dijo una frase que me puso los pelos de punta (cita no textual): “Como mujer, médica y ministra, no la hubiera aprobado si fuese abortiva.”

¿Por qué, Pilar? (El tuteo se debe a que es hija de una amiga muy querida, la periodista Pilar Soler.)

Supongo que la ministra es sinceramente contraria al aborto en general, aunque eso me extraña. Pero si es para quedar bien con sus detractores, me parece mal. Aunque de pronto casi todo el mundo “progresista” parece haber descubierto que anticonceptivos sí, aborto no.

El motivo principal para los anticonceptivos no, repito, no es evitar abortos. Es para evitar embarazos. Y un aborto voluntario bien realizado es una última manera de terminar un embarazo no deseado o problemático. En mi opinión, ninguna mujer debe ser obligada a parir –como si fuera una vaca de concurso– si no quiere.

El Estado no tiene porqué controlar el cuerpo de las mujeres (o de los hombres). En cuanto a la Iglesia, que se atenga a sus fieles que, como las estadísticas lo demuestran, no le hacen mucho caso en temas de sexualidad y reproducción.

Quedan los hipócritas que hacen abortar a novias, esposas y amantes. Esos son legión. Si hasta hay un viejo chiste arequipeño de la buena católica que abortaba porque la Iglesia prohíbe los anticonceptivos.

La pregunta de si la píldora del día siguiente es o no abortiva me parece irrelevante. ¿Y si fuese abortiva, qué? Más bien habría que felicitarse de que exista un método no quirúrgico –y por lo tanto más seguro y práctico– e abortar.

Yo defiendo la vida. Especialmente la vida de las mujeres en problemas.



* Escritor y periodista peruano.


Fuente: Revista Caretas, columna "El señor de los colmillos", autorización especial del autor.

El portal de las mujeres latinoamericanas
Quiénes somos | Sobre este portal | Contacto
Todos los derechos reservados © Isis Internacional 2003

Nota: este portal de Internet fue abierto el 15 de enero de 2003