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El "spam" es una verdadera plaga (Ilustración: Telepolis) |
Nueve de cada 10 correos electrónicos que se intercambian en la red son catalogados como “spam”, es decir, “correo basura”. La “epidemia virtual” va en aumento, mermando la eficacia de la llamada sociedad de la información y sirviendo de resguardo a delitos como la pornografía infantil. Por primera vez, una conferencia analiza esta realidad y da pautas para controlar este flagelo.
(Mujereshoy) Se calcula que entre el 75 y 85 por ciento de los “e-mails” que recibe cada internauta en el mundo, son simplemente basura electrónica. Se trata de correos no solicitados por el o la usuaria y que llegan a su casilla en forma de publicidad, chistes o cadenas virtuales, por nombrar algunas modalidades.
Sólo basta mirar a nuestro alrededor: ¿cuántos conocidos no se han vuelto adictos a reenviar masivamente los curiosos e-mails que les llegan, convirtiéndose sin querer quizás, en útiles vectores del “spam”?
En la corta vida del internet, hay casos ya emblemáticos de mensajes que advierten sobre virus que nunca existieron o niños dramáticamente extraviados, que son sólo un invento virtual, pero que han cumplido el récord de darle vuelta al mundo al menos un par de veces.
Parece un juego divertido, pero no lo es. La multiplicación infinita de nuestra dirección electrónica se convierte en un suculento negocio para algunos y en un desastre para el mundo de las telecomunicaciones.
Las listas de direcciones electrónicas son vendidas libremente a modo de base de datos y hay casos de personas con nombres o apellidos más comunes que no pueden usarlos para su dirección electrónica, porque simplemente ven colapsada su casilla en algunas horas.
Y el costo global es tremendo. El envío de spam, vale unos 25.000 millones de dólares por año en todo el mundo, debido al espacio que ocupa en las telecomunicaciones, los costos financieros y las pérdidas de productividad que ocasiona, según una estimación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
Pero hay más, ya que el daño no es solamente económico y la cuestión del contenido torna la discusión más urgente. El envío masivo de “spam” se ha convertido en una fuente inagotable para difundir todo tipo de “negocios” que rayan en lo delictual, donde la pornografía infantil lamentablemente ha encontrado su nicho.
Por ello, resulta fundamental la conferencia organizada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) que se desarrolló la semana pasada en Ginebra, Suiza, exclusivamente para analizar la realidad del spam y las formas de combatirlo.
Prioridad: Eliminar la pornografía infantil
La inédita reunión, que convocó a representantes de 60 países y varias organizaciones no gubernamentales (ONG), busca consolidar parte de los acuerdos alcanzados en la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI) de diciembre pasado (2003), que recomendó acciones nacionales e internacionales para crear confianza y seguridad en las tecnologías de la información y de las comunicaciones.
Y un primer paso es esta conferencia que se constituye en el urgente llamado a los reguladores de todo el mundo para que desarrollen una solución cooperativa al problema del correo basura.
“Nos enfrentamos a una epidemia que debemos controlar”, declaró el director de la autoridad australiana de comunicaciones (Australian Communication Commission), Robert Horton, organismo que presidió la conferencia.
“Es todavía mucho más grave que hace un año, cuando la proporción debía rondar el 35 por ciento y la gente podía soportarlo hasta cierto punto”, explicó Horton a la prensa. “La gente es menos paciente hoy y está dispuesta a dejar de utilizar Internet para el trabajo o en su vida privada”, añadió.
De hecho, según el ejecutivo, muchos ya piensan en abandonar la red mundial de computadoras para sus negocios o uso privado, y hasta terminar con el teléfono celular, otra presa del ataque de los diseminadores de la basura postal electrónica.
Ya durante la Cumbre Mundial (CMSI), se consideró al correo basura una amenaza potencial para la utilización de Internet y en particular del correo electrónico, que trastorna y colapsa esta vía de comunicación.
Horton señaló que la prioridad absoluta de la campaña contra el correo basura es la desaparición de los mensajes con pornografía infantil. Y en general, de todo el contenido que resulte socialmente agresivo y delictual.
Y hay formas de hacerlo. Los expertos asistentes a la Conferencia analizaron la tecnología disponible para detener estos envíos. El desafío es lograr localmente, en cada país, políticas que promuevan la legislación necesaria, la educación pública y acciones de la industria a través de los proveedores de servicios de Internet y de otros servicios de mensajería electrónica.
Los países que emiten más mensajes basura son, en orden, Estados Unidos, China, Corea del Sur, Taiwán, Brasil, Canadá, Argentina, Rusia e Italia.
Sin embargo, de los 189 estados miembros de la UIT, apenas entre 30 y 35 han dictado leyes para combatir el correo basura.
Las compañías de programación, entre las que Horton mencionó con insistencia únicamente a la gigante estadounidense Microsoft, aseguran que en los próximos dos años podrían tener bajo control el problema.
Fuente: Telepolis, Mujereshoy.com
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