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(Mujereshoy) Cada 31 horas muere una mujer en Honduras, a causa de problemas derivados del embarazo, el parto y el posparto. Y a ellas, se suma la cifra de 4 mil recién nacidos que fallecen anualmente, tanto por problemas derivados de su nacimiento, como por factores relacionados a las condiciones donde nacen y su estado general.
Esta mortalidad afecta en mayor medida a los bebés menores de un mes, expresó el director general de hospitales de ese país, Arturo Gutiérrez.
El funcionario señaló que es urgente que el gobierno hondureño establezca un enfoque nacional sobre el cual sean incorporados los sectores relacionados con la mejoría de las condiciones del embarazo, el parto, la atención a la madre y a su hijo.
Gutiérrez dijo que, como el resto de Latinoamérica, Honduras debe lograr que de aquí al 2015 se adopten estrategias comunes viables para resolver el problema y las brechas existentes en cuanto a la atención integral del embarazo y el recién nacido.
La última encuesta de epidemiología y salud familiar realizada en ese país, reveló que en Honduras -donde la pobreza afecta al 80 por ciento de su población- 34 de cada mil infantes nacidos vivos mueren cada año.
Según ese mismo texto, los altos índices de mortalidad infantil en Centroamérica, en general, se deben a los factores socioeconómicos, al bajo peso de los recién nacidos, problemas congénitos, dietas incorrectas, exposición a factores químicos y deficiente atención primaria.
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