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(Mujereshoy) Luego de posponerse varias veces, ayer se concretó la reunión entre cuatro senadores justicialistas y el arzobispo de Rosario, Eduardo Mirás, para escuchar su opinión acerca del proyecto de ley que prevé la ligadura de trompas y la vasectomía en los hospitales públicos. Alberto Crosetti, senador por el departamento Belgrano, evaluó la reunión como “interesante”.
Crosetti señaló que en la reunión se habló sobre “la posibilidad de la reversibilidad o no (de estas prácticas), que es la preocupación que tenía Mirás”. Asimismo, el senador consideró que el proyecto, cuya autora es la ex diputada provincial Nancy Strauss, “pone blanco sobre negro de algo que ya se practica en el sector privado”.
Por otra parte, el senador consideró que el próximo jueves “habrá una cantidad de voluntades suficientes para aprobar el proyecto y que sea convertido en ley”, admitiendo, sin embargo, que la votación no será unánime.
El legislador hizo notar que “el arzobispo no nos aconsejó, sólo se limitó a escuchar y se interesó sobre la irreversibilidad del procedimiento quirúrgico, y sobre el carácter contraceptivo, apuntando a que no apoyaría un procedimiento de esterilización”.
Crosetti había admitido a Rosario/12 que había sido el propio arzobispo de Rosario quien le había solicitado una reunión con los legisladores. De igual modo, defendió el proyecto “porque es una ley necesaria ya que no obliga, sino que pone a disposición el método anticonceptivo, una práctica que se hace de hecho en el sector privado, con lo cual quedaban en desventaja las clases de menores recursos económicos que no pueden acceder a este método. Por eso digo que es una buena ley y que va a salir”.
Crosetti remarcó ayer que en lo personal su posición es “clara: he firmado el despacho favorable en Salud y no creo que en este proyecto Mirás nos vaya a torcer la voluntad, ni a mí ni a nadie. Pero nos pareció buena la posición del obispo más allá que cada senador decida su voto, porque científicamente no hay objeciones. Estamos seguros de este tema porque no hay costados nocivos para las personas”, remarcó el legislador.
En rigor, el proyecto de ley impulsado por la entonces diputada Nancy Strauss pretende llenar un vacío en la legislación y “reglamentar el ejercicio del derecho humano personalísimo de decidir el proyecto de vida personal. El respeto por las decisiones personales sobre el cuidado de la salud y el propio cuerpo, mientras no comprometan a terceros, pertenecen al ámbito privado y la interferencia estatal o de otros particulares ha sido definido como inconstitucional según el artículo 19 de la Constitución Nacional”, expresa una carta dirigida a la Cámara de Diputados de la Provincia.
La medida faculta a los profesionales idóneos a realizar las prácticas médicas, en tanto que habilita a la autoridad de aplicación a implementar otros esquemas de anticoncepción quirúrgicos que, en el futuro, serían aprobados por el Ministerio de Salud de la Nación.
Sobre los posibles efectos de la intervención quirúrgica, el doctor Nicholson, que asesoró a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, dijo que hay que desmitificar que “la llamada ligadura tubaria es irreversible, cosa que no es así”.
Fuente: Diario Rosario 12, Página 12, vía RIMA.
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