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(Mujereshoy) Hoy 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización, instaurado por UNESCO desde 1967. Y este año el tema de la conmemoración será “Alfabetización y Género” y no por casualidad. Porque las dos terceras partes de los 860 millones de analfabetos en el mundo, son mujeres, es decir, 500 millones.
La idea central de este año es marcar la urgencia mundial de terminar con las desigualdades que hay entre hombres y mujeres en la educación. Desigualdad que provoca la inmensa brecha, tanto en el acceso como en las ventajas sociales y laborales de ser alfabetizada cabalmente.
De hecho, esta fecha recuerda que un mundo alfabetizado no es simplemente un mundo donde la población sabe leer y escribir, sino donde la educación es uno de los medios por excelencia que sirve para potenciar las capacidades humanas y ponerlas al servicio del progreso y el bien común.
La misión de la UNESCO es promocionar una educación para todos, tanto en países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo.
Esta celebración anual representa para los gobiernos, instituciones educativas y sociedades en su conjunto, una oportunidad para hacer un balance de la lucha contra el analfabetismo. También hace posible sensibilizar y movilizar a la opinión pública internacional, provocando el interés y la participación activa para realizar actividades tendientes a la alfabetización.
La idea central de la celebración durante este año, es que para el 2005 todos los países del mundo hayan eliminado los problemas en la educación primaria y secundaria que generan la desigualdad de género. Sin embargo, según una nueva edición del reporte de monitoreo mundial realizado por el programa "Educación para Todos" (EPT) hay 54 países que corren el riesgo de no cumplir esta meta.
La UNESCO celebrará este día en medio de la realización de la Conferencia Internacional de Educación, que se realizará en Ginebra entre el 8 y el 11 de septiembre, donde se tratará y analizará el tema de la calidad de la educación para las y los jóvenes.
Koichiro Matsuura, Director General de la organización, en su mensaje con motivo del Día Internacional la Alfabetización, expresó que “la consideración de las disparidades entre hombres y mujeres constituye uno de los factores esenciales que influyen en la instrucción elemental, lo que significa que los programas tienen que reconocer que mujeres y hombres son miembros de la sociedad en igualdad de condiciones y ciudadanos estimables. Los programas deben abandonar las ideas tradicionales y los estereotipos, y ofrecer las mismas oportunidades y opciones para la vida”.
El 19 de diciembre de 2001, la Asamblea General de la ONU proclamó, entre el 2003 y el 2012, el "Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización: la educación para todos".
La Asamblea reafirmó que la alfabetización para todos es la esencia de la educación básica y que la creación de entornos y sociedades alfabetizadas son fundamentales para lograr los objetivos tendientes a erradicar la pobreza, lograr la igualdad entre los géneros y conseguir un desarrollo sostenible.
La alfabetización universal es un desafío cuantitativo y cualitativo de grandes proporciones, tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados.
Mientras las personas acceden a las sociedades de la información y la tecnología avanza a velocidades impensables, existen 860 millones de adultos analfabetos, de los cuales las dos terceras partes son mujeres. Esto se suma a los 113 millones de niños que no tienen acceso a la educación y que continúan nutriendo cada año las estadísticas mundiales de analfabetismo (UNESCO 2003).
Para mediados del siglo XX, se estimaba que la mitad o más de la población mundial era analfabeta. Pese al crecimiento desmesurado de la humanidad, estos índices se han reducido al 23 por ciento. La situación, sin embargo, no deja de ser grave para algunos países de África y Asia, donde la proporción de analfabetos se estimó en un 70 por ciento de su población en 1995.
Las últimas estimaciones de la UNESCO para el año 2010 (de continuar las tendencias actuales) son que la población adulta analfabeta representará 830 millones de personas y la porción decrecería solamente del 23 por ciento al 17 por ciento. Es decir, una de cada seis personas seguirá siendo analfabeta.
El objetivo principal de la organización es alcanzar para todos el acceso universal a la educación básica, ya que cientos de millones de individuos en todo el mundo y particularmente las mujeres no tienen acceso al "derecho a la educación".
El hecho de que el mapa de la pobreza coincida con el mapa de las inequidades sociales, étnicas y de género hace de la lucha por la alfabetización una batalla no sólo en pos de metas educativas, sino también para el logro de justicia social, dignidad humana y empoderamiento de las personas.
Fuente: La Segunda.
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