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Line Bareiro, Constanza Moreira, Lilián Celiberti y Niki Johnson fundamentaron la Iniciativa 50/50 (Foto: La República). |
Integrantes del gobierno municipal de Montevideo, del Parlamento, de la Unidad de Derechos de las Ciudadanas del Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría y del movimiento feminista se comprometieron a impulsar la Iniciativa 50/50, cuyo objetivo es lograr un 50% de mujeres en los ministerios del próximo gobierno nacional y en cargos ejecutivos.
(Mujereshoy) El lanzamiento de la campaña, el 6 de septiembre, estuvo a cargo de la organización no gubernamental feminista Cotidiano Mujer, que tiene una larga trayectoria en Uruguay por la defensa de los derechos de las mujeres.
La Iniciativa 50/50 tiene antecedente: el pasado 13 de agosto, integrantes del gobierno municipal de Montevideo, del Parlamento, de la Unidad de Derechos de las Ciudadanas del Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría y del movimiento feminista se comprometieron a impulsar la representación equitativa de mujeres en la campaña electoral para que los ministerios del próximo gobierno nacional y los diferentes cargos ejecutivos estén integrados, como mínimo, por un 50 por ciento de mujeres.
El documento está firmado, entre otras, por Margarita Percovich, Carmen Beramendi, Clara Fassler, María Sara Payssé, Lilián Celiberti, Raquel Barreiro, Beatriz Ramírez, Lilán Kechichián, Alma Fernández, Alicia Pintos, Mariella Mazzotti, Ana Olivera, Hyra Rodríguez, Moriana Hernández.
La Iniciativa 50/50 es una nueva estrategia frente al fracaso del proyecto de ley de cuotificación de los cargos de elección popular, que hubiera permitido superar el magro 11,8 por ciento de mujeres en el Parlamento. A ello se suma que la coyuntura partidaria hace prever que habrá menos legisladoras todavía en el próximo período.
Para incorporar la paridad al Ejecutivo, como lo hizo en España José Luis Rodríguez Zapatero, no hace falta ley alguna: solo voluntad política, lo que no es un problema menor a juzgar por la experiencia. No obstante, el desafío está planteado a quien sea la fuerza política que resulte triunfadora en octubre o en noviembre.
En general, estos cambios prosperan en los gobiernos de izquierda, pero la uruguaya tiene una gran dificultad: su defensa de la igualdad termina en la lucha de clases. “No hay visión estructural de la igualdad de género en la izquierda”, asegura la politóloga Constanza Moreira.
Su par paraguaya Line Bareiro, que estuvo en Montevideo apoyando la propuesta, cree “que en Uruguay puede haber cambios profundos en poco tiempo”. Aunque no ignora que el principal obstáculo, no solo en Uruguay sino en el continente, es la prevalencia de concepciones restringidas de democracia. Moreira no es tan optimista, y prefiere ir derribando mitos, como el de que las mujeres no votan por mujeres.
Desde Cotidiano Mujer, Lilián Celiberti explica que la Iniciativa 50/50 se ubica en un lugar intermedio entre la lucha por el poder y el compromiso de las que lleguen a él impulsen los temas pendientes de la agenda feminista histórica.
La investigadora Niki Johnson recuerda que los cargos ejecutivos son más –unos 3.000 frente a los 700 y tantos de elección popular– y que inciden directamente en la elaboración y ejecución de políticas públicas. Una representación equitativa, que refleje lo mejor posible la composición sociocultural del electorado, mejoraría la comunicación entre representantes y representados, disminuyendo tensiones y desconfianzas, agrega.
Como parte de la campaña, se anunció una cena para el 21 de septiembre con el fin de recaudar fondos que financiarán una gran pegatina destinada a generar masa crítica. También está prevista la instalación el 1 de octubre, en el lago de las canteras del Parque Rodó, de una torre de 10 metros de altura por 5 de base, cubierta con una tela en la que se reproducirán partes del cuerpo humano de ciudadanas y ciudadanos, expresión simbólica de que se puede construir algo entre todas y todos.
Fuente: La República, Uruguay.
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