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Argentina tendrá plan de educación sexual (El Diario de Paraná). |
Este es el segundo intento, porque ya hace algunos años varias regiones de Argentina habían intentado implementar un programa de educación sexual en las escuelas, a través de la aprobación de una normativa legal. Pero las presiones de la Iglesia, principalmente, habían logrado que esto no se llevara a buen término. ¿La segunda es la vencida?
(Mujereshoy) Manos a la obra. Así están los argentinos comprometidos con el proyecto de instaurar un plan de estudios sobre educación sexual que entrará a las aulas el 2005. Tres docentes expertos en la materia, designados por el Consejo General de Educación, están realizando los lineamientos fundamentales y pronto se sumarán representantes de Ministerio de Salud y Acción Social.
Los profesionales están trabajando en una primera etapa que incluye dos grandes objetivos:
Reglamentar la Ley de Salud Reproductiva y Procreación Responsable, sancionada en julio de 2003, y estructurar un plan de capacitación docente que se pondrá en marcha en los próximos meses.
Particularmente en el Departamento de Entre Ríos, este es el segundo intento por implementar un plan de educación sexual en las escuelas. Pero durante la gestión del ex gobernador Mario Moine la presión de la Iglesia Católica, que se opone a tal plan, fue más fuerte.
La iniciativa estaba basada en una propuesta legal hecha por el entonces diputado de izquierda de esa zona, Federecio Soñez, pero las fuertes críticas del clero llevaron al propio gobernador a vetar la propuesta.
Según indicó el vocero del Consejo General de Educación, Roberto Matteoda, a la publicación local “El Diario”, esta vez se buscará alcanzar un consenso con la Iglesia así como integrar a los padres, madres y comunidades educativas.
“Nada va a ser impuesto, porque entendemos que se trata de un tema muy ríspido y delicado”, dijo el funcionario. Matteoda agregó que se hará “un trabajo paso a paso” y que, de ese modo, esperan este año avanzar en la capacitación.
En el año 2005 se iniciará la aplicación del plan, pero esta vez no con todo el sistema, sino con programas piloto en algunos departamentos y además de las escuelas católicas, se buscará dar participación a los demás credos.
Una larga espera
La Ley de Salud Reproductiva y Procreación Responsable es operativa en la Argentina, pero sólo en algunos de sus aspectos. De hecho, ya se aplica en lo que tiene que ver con la facultad que se dio a los hospitales y centros de salud para suministrar métodos anticonceptivos a las parejas que así lo requieran.
Sin embargo, lo cierto es que la Ley estuvo más de un año sin que se le aprobara su reglamento completo.
Uno de los artículos de la Ley ordenaba al Consejo de Educación instrumentar un plan de educación sexual en las escuelas.
Esa es la actual tarea y todo parece indicar que esta vez el intento por generar un plan de educación sexual puede ser más efectivo.
Porque el escenario con el que se encontrará el Consejo de Educación a la hora de consensuar con la Iglesia Católica no será el mismo que años atrás.
Esta vez, el Departamento de Entre Ríos tiene un nuevo arzobispo. Se trata de Mario Maulión, mucho más “dialogante” en estas materias que su antecesor José Rodríguez, conocido en toda Argentina como un ferviente opositor a cualquier iniciativa que incluya la educación sexual a los menores.
Párroco de Nuestra Señora de Fátima y responsable de la Pastoral de la Familia, el padre Rodríguez cuestionó severamente la norma, e incluso llegó a recomendar a los católicos no obedecerla.
Además, esta vez la contraparte estará en manos de los responsables de la vicaría de Educación y de la Junta de Educación Católica.
Desde hace por lo menos cinco años, la Iglesia Católica viene aplicando en sus colegios un plan de educación sexual propio —“educación para el amor”— que se apoya en un continuo programa de capacitación docente que desarrolla un grupo denominado Escuelas Rurales.
Ese grupo comenzó actuando primero en la preparación de los docentes que se desempeñan en el área rural —donde suele ser más complicado acceder a la formación— aunque a lo largo de este año ya ha concretado cinco encuentros de capacitación en el Complejo Escuela Hogar.
Desde la Iglesia se dice que uno y otro programa —el católico y el oficial— no tienen por qué chocar, sino que la complementación es posible.
Iniciación sexual
Al nuevo escenario de la Iglesia Católica, se suma un contexto social distinto.
La edad de inicio sexual de los adolescentes es cada vez más temprana: un pormenorizado estudio hecho sobre la población de jóvenes en ese departamento argentino, indica que si bien entre los 13 y los 14 años chicas y chicos consideran por igual que “no es correcto” mantener relaciones sexuales a esa edad, a los 15 y 16 esa percepción ya cambia notablemente, sobre todo entre los varones que en esa etapa las empiezan a ver como “correctas” o “correctas para su edad”, y ya a los 17 y 18 años, tres de cada cinco muchachos lo ven bien.
Es decir, entre los 17 y los 18 años la mayoría de los jóvenes ya han tenido su primera experiencia sexual.
El debut en la vida sexual se da, sin embargo, sin la información suficiente, lo que deriva con frecuencia en embarazos adolescentes no deseados.
El mayor centro de maternidad de Entre Ríos, el Hospital Materno Infantil San Roque, atiende cada año un promedio de 2.700 partos, de los cuales un 16 por ciento corresponde a madres menores de 19 años.
La mayoría llega a la sala de partos con las marcas de la exclusión: un 15 por ciento no completó la primaria y un 3 por ciento es analfabeta. El 52 por ciento de ellas vive en pareja, pero un 41 por ciento está sola.
Por otra parte, un 22 por ciento jamás se hizo un control médico del embarazo, y del porcentaje restante, sólo el 44 por ciento se controló adecuadamente.
La doctora Zulma Trossero, especialista en embarazo adolescente, sostiene que las menores madres llegan a esa situación “por falta de proyectos”.
Subrayó que se trata de chicas que, una vez finalizada la escuela primaria, no tienen los recursos o las herramientas para seguir la secundaria y tampoco acceden al mercado de trabajo, a lo que se agrega un medio familiar disociado y en crisis.
“Para muchas de estas chicas, su proyecto de vida entonces es ser mamá, y lo viven bien, sin conflictos, así que no comparto la idea de que el embarazo adolescente sea un problema. En todo caso, lo es, pero para los adultos”, señaló.
La profesional resaltó que la educación sexual, de todos modos, no significará un “freno” al embarazo adolescente, si es eso lo que se pretende con ese cambio en la currícula de las escuelas.
Trossero entiende que se trata de una acción que procura llegar con información a los chicos que están dentro del sistema, pero las menores madres ya no lo están, ya que la mayoría abandona en la primaria. “¿Qué hacemos con los que están afuera, que cada vez son más?”, se preguntó.
Fuente: El Diario de Paraná.
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