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(Mujereshoy) “Los niños, niñas y adolescentes que viven en el Ecuador merecen ser felices, crecer y desarrollarse de forma integral; tienen ‘derecho a tener derechos’. Y los adultos debemos conocer y respetar las garantías que amparan a los niños. El Código de la Niñez y Adolescencia establece que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a una educación de calidad (Artículos 37 al 42).”
Así comienza el editorial del Boletín ProDerechos Humanos en Ecuador y América Latina*, en su versión de septiembre de 2004.
El artículo editorial señala que los niños y niñas deben entrar a la escuela y asistir a ella por lo menos los 10 años de educación básica. Los y las adolescentes deben tener la oportunidad de continuar sus estudios de bachillerato.
También señala que deben tener el derecho de contar con profesores capacitados, útiles escolares, laboratorios y un ambiente agradable para su aprendizaje. Los conocimientos que se entreguen al alumnado deben ser beneficiosos para él y servir para su vida futura, por lo que es necesario que se revisen los programas de estudio, tomando en cuenta los avances de la humanidad a nivel científico, tecnológico y humano y la diversidad del Ecuador. El presupuesto para la educación debe ser el suficiente para cumplir las metas nacionales.
Los programas de educación deben estar orientados a desarrollar la personalidad, destrezas físicas, y sus capacidades para un trabajo productivo. La educación debe promover la paz, la defensa de los Derechos Humanos en general y los derechos de los niños, niñas y adolescentes en particular.
Los niños, niñas y adolescentes con alguna discapacidad deben tener la oportunidad de ingresar a las escuelas y colegios, y encontrar ahí un ambiente adecuado para su desarrollo e integración.
El artículo enfatiza que las niñas, niños y adolescentes no deben ser golpeados, insultados ni segregados en las escuelas y colegios. Al contrario, merecen buen trato y afecto por parte de las autoridades administrativas, profesores y compañeros. Ninguna escuela o colegio puede tener reglamentos internos que se opongan a la Constitución y al Código de la Niñez y Adolescencia.
También aborda el embarazo y maternidad en la adolescencia, diciendo que la expulsión de jóvenes por esas causas está prohibida. Tampoco se puede negar al alumnado la matrícula por razones económicas, étnicas, físicas, sociales, religiosas, políticas y culturales. Las escuelas y colegios, los maestros y el personal administrativo que violen sus derechos deben ser sancionados.
El Ministerio de Educación, los gobiernos seccionales, las organizaciones de padres de familia, estudiantes, maestros, rectores y las instituciones educativas públicas y privadas están obligados a garantizar, respetar y hacer cumplir estos derechos.
La realidad
No sólo en el Ecuador, la educación vive problemas que afectan su futuro como país. Desde el Gobierno, los problemas se expresan en la falta de políticas claras de educación, deficiente institucionalidad debido a los constantes cambios de gobiernos y ministros, reformas educativas inconclusas, irresponsable manejo económico de los presupuestos y baja calidad de la educación
Desde los maestros, los prolongados paros [huelgas], débil y deficiente formación y capacitación.
Desde los padres y madres de familia, la gran mayoría se ahoga de desesperación porque no pueden sufragar los gastos de educación de sus hijos, o por la deserción escolar, desnutrición y baja calidad de la alimentación de los estudiantes.
Las consecuencias se las vive y palpa ahora y se proyectan al futuro sin esperanzas claras de solución: desigualdades enormes, mayor pobreza, mínimas oportunidades de empleo y productividad, atentan el futuro como país.
Todos los actores sociales involucrados, tienen en mayor o menor grado responsabilidad en la solución de los graves problemas de la educación; y por tanto su actoría, participación e involucramiento resultan clave.
En todas las manos está, en primer lugar aclarar y definir los problemas de la educación; y en segundo lugar se requiere voluntad política, presupuestos, políticas y acciones claras y definidas, para conseguir de manera generosa y solidaria las soluciones.
Un reto enorme en el que se juega el futuro del país; pues sino se enfrentan estos problemas hoy, la pobreza conducirá a la violencia y en ese enfrentamiento todos tendremos mucho que perder.
* Boletín ProDerechos Humanos en Ecuador y América Latina.
E-mail: prodhecu@andinanet.net
Fuente: Boletín ProDerechos Humanos en Ecuador y América Latina, Año II, Número 77, septiembre 2004.
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