|
(Mujereshoy) Desde que el pasado 15 de julio el Ministerio de Justicia brasileño puso en marcha esta campaña, se han recuperado ya 132.036 armas de fuego, una cifra que supera de lejos las previsiones iniciales de recoger 80 mil armas hasta finales de año. De hecho, sólo en las dos primeras semanas de funcionamiento se entregaron 11 mil.
Con este proyecto, se quiere afrontar los altos índices de violencia en el país, que ocupa el cuarto lugar en el mundo por su tasa de homicidios. Brasil registró 44.0000 asesinatos en 2003 y ocupa el cuarto lugar en el mundo por su tasa de homicidios, por detrás de Colombia, El Salvador y Rusia, según un estudio de la Unesco.
Esta misma organización reconoció hace unos días esta iniciativa con el premio Derechos Humanos y Cultura de Paz al considerarla “una de las mejores estrategias de promoción de la paz de la historia de Brasil”.
Ante este éxito, el Gobierno de Lula ha decidido triplicar los fondos destinados al proyecto elevándolos a 30 millones de reales (más de 10 millones de dólares).
Las autoridades pagan entre 100 y 300 reales (de 34 a 103 dólares) por cada arma entregada, que se recogen en comisarías, sedes de organismos no gubernamentales (ONG), iglesias, cuarteles militares y ayuntamientos. Incluso en la ciudad de Río de Janeiro la policía civil ha llevado a cabo un programa de recogida a domicilio. Ahora, el objetivo es alcanzar las 300 mil armas al final de la campaña.
El Gobierno brasileño también ha puesto en marcha otras medidas para hacer frente a la violencia. Una ley en vigor desde el pasado mes de julio prohíbe tener armas de fuego en público y restringe más las condiciones para obtener un permiso para llevar armas. Además, a finales de 2005 se realizará un referéndum para decidir si se prohíbe su venta definitivamente.
Fuente: Canal Solidario.
|