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La población civil sigue sufriendo las consecuencias de los conflictos armados (Foto: Socialist Group). |
Según un informe presentado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la violencia contra la mujer no mengua pese a los esfuerzos hechos por la comunidad internacional. Además, las mujeres siguen siendo excluidas de los procesos de paz, pese a que ellas son imprescindibles para evitar los conflictos y consolidar la paz.
(Mujereshoy) Por lo general, las mujeres quedan excluidas de las conversaciones de paz, a pesar de la función esencial que desempeñan en la prevención de los conflictos y la consolidación de la paz en las comunidades, según un informe presentado hoy, dirigido a los miembros del Consejo de Seguridad por el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
En el informe, el Secretario General señala que “El número de mujeres que participan en estos procesos de paz sigue siendo reducido. La dirección de las partes que intervienen en los conflictos sigue estando dominada por hombres y se escoge a éstos para participar en las negociaciones de paz. El deseo de lograr la paz a cualquier precio puede dar lugar a la falta de participación de las mujeres y a la ignorancia de sus necesidades y problemas.”
Según el documento difundido por Naciones Unidas, las organizaciones de mujeres pueden llamar la atención sobre las tensiones antes de que se transformen decididamente en hostilidades, y a menudo pueden ponerse en contacto con las partes en el conflicto y servir de enlace con los gobiernos y las Naciones Unidas.
Se necesita una mayor interacción con esas organizaciones para trabajar en la prevención de los conflictos y las actividades de alerta temprana, ya que “los conocimientos y experiencias de las mujeres están infrautilizados en la prevención de conflictos violentos.”
En el informe del Secretario General se detallan los progresos alcanzados en los cuatro últimos años en la aplicación de la resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad, en que se hace un llamamiento a la participación de la mujer en pie de igualdad en todas las iniciativas encaminadas al mantenimiento y el fomento de la paz y la seguridad internacionales.
En la resolución también se hace hincapié en la necesidad de proteger a las mujeres y las niñas de las violaciones de los derechos humanos en las situaciones de conflicto, en especial de la violencia sexual y otras formas de violencia por motivos de género.
Violencia contra la mujer
El informa establece, por otra parte, que la violencia contra la mujer no mengua pese a los esfuerzos desplegados por la comunidad internacional para frenar esas atroces violaciones de los derechos humanos.
El Secretario General indica en su informe que “La realidad sobre el terreno pone de manifiesto el fracaso colectivo en la prevención de esa violencia y en la protección de las mujeres y las niñas de los horrores de la violencia por motivos de género y de las atroces violaciones de los principios del derecho internacional humanitario, los instrumentos de derechos humanos y el derecho penal.”
Recientemente, en Afganistán, Burundi, el Chad, la República Democrática del Congo y Costa de Marfil, así como en Darfur (Sudán), han ocurrido hechos de violencia sexual y por motivos de género, en que mujeres y niñas han sido víctimas de múltiples formas de violencia, incluso violación, asesinato, tortura e incendio de sus viviendas.
Recordemos que en América Latina, la violencia contra las mujeres en situación de conflicto armado es particularmente grave en Colombia.
El Secretario General instó a la comunidad internacional a esforzarse más para proteger a la mujer de los deplorables actos de violencia cometidos durante los conflictos armados. Pese a que los casos de violencia contra mujeres en los conflictos armados son cada vez más conocidos y están ampliamente documentados, la respuesta colectiva sigue siendo “inadecuada” en comparación con la magnitud de esa violencia.
El Secretario General exhortó a todas las partes en los conflictos armados a poner fin tanto a las violaciones de los derechos humanos de las mujeres y las niñas como a la impunidad de los responsables de crímenes de genocidio, lesa humanidad y guerra, incluidos los actos de violencia contra la mujer.
Operaciones de mantenimiento de la paz
El progreso más importante en la aplicación de la resolución 1325 se ha observado en el ámbito de las operaciones de mantenimiento de la paz, a juzgar por el informe. Los Estados miembros, las Naciones Unidas y la sociedad civil han hecho importantes esfuerzos para capacitar a los efectivos militares, de la policía civil y de las operaciones de mantenimiento de la paz en lo relativo a la protección de la mujer y la importancia de hacerla participar en las funciones de mantenimiento de la paz.
Mientras en 2000 había dos asesores en cuestiones de género para las misiones de mantenimiento de la paz, ahora hay 10. Desde el comienzo mismo de las misiones recientes a Burundi, Costa de Marfil, Haití y Liberia, sus conocimientos han hecho falta para incorporar la perspectiva de género en todos los aspectos del mandato relativo al mantenimiento de la paz.
Las mujeres siguen estando muy escasamente representadas, sobre todo en cargos de dirección, a pesar de los esfuerzos concertados de los países y las Naciones Unidas para aumentar el número de las que trabajan en el ámbito de la paz y la seguridad. Constituyen apenas el uno por ciento de los efectivos militares, el 5 por ciento de los efectivos de policía civil y el 12 por ciento del personal civil superior de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
Fuente: Naciones Unidas.
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