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(Mujereshoy) América Latina produce un volumen de alimentos suficiente para alimentar a 1.800 millones de personas, el triple que su población actual. Sin embargo, las desigualdades hacen que una niña o niño de cada cinco sufra desnutrición crónica.
En Bolivia, el 27 por ciento de los niños y niñas de entre 0 y 5 años padece desnutrición crónica. La situación se repite en Ecuador, Perú y, en menor porcentaje, en Colombia.
Sin embargo, en 2002 los 24 países de la región latinoamericana, en la que viven 530 millones de personas, produjeron un volumen de alimentos que podrían abastecer a 1.800 millones. Los datos revelan que, en teoría, América Latina tiene recursos suficientes para alimentar a toda la población; entonces, ¿por qué no se cumple?
Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Latinoamérica “es un continente rico en alimentos”.
El problema es la desigualdad en su acceso, “las barreras geográficas y culturales” y “la baja efectividad de algunas políticas alimentarias”. Para lograr un reparto equitativo de los recursos bastaría con más voluntad política y una mayor inversión que “garantice la protección social a los más vulnerables”, señalan.
“Se puede alcanzar. Es posible económicamente y técnicamente, pero debemos redoblar los esfuerzos”, añade el director regional del PMA para América Latina y el Caribe, Phillip Clarke, que advierte que “la pérdida de potencial humano causada por el hambre y la desnutrición es probablemente la amenaza a largo plazo más seria que enfrenta el desarrollo económico y social de la región”.
Esta conclusión se desprende del informe Hambre y desigualdad en los países andinos, presentado hace unos días en Quito (Ecuador) por el CEPAL y el PMA, y que advierte que “ser pobre e indígena y vivir en sectores marginales de la periferia urbana o en zonas rurales de la sierra o el altiplano es una receta casi segura para sufrir de hambre en Bolivia, Ecuador o Perú”.
Según estas dos instituciones, cerca de la mitad de los menores de habla indígena en los países andinos sufre desnutrición. A esto se suman las miles de personas que huyen del conflicto armado en Colombia y se trasladan del campo a la ciudad, que es donde se concentra el porcentaje más alto de desnutridos del país.
Más información:
Programa Mundial de Alimentos
http://www.wfp.org/index.htm
Fuente: Canal Solidario.
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