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(Mujereshoy) El tráfico, la trata y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes son delitos graves, en su mayoría perpetrados por grupos organizados. Para frenar esta depravación de mentes enfermas y peligrosas, los países centroamericanos deben unificar sus códigos penales, afirmó la mexicana Beatriz Paredes, miembro del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano (Parlatino).
Beatriz Paredes añadió que es “muy delicado” el tema y que es necesario evaluar los tratados internacionales que cada país firma en esta materia, para analizar si se cumple con lo pactado. Estos grupos criminales operan en varios países de la región.
Paredes hizo estas declaraciones al inicio del Encuentro de diputados y legisladores de América Central, México y Belice contra la explotación sexual infantil, que se realizó el lunes 29 y el martes 30 de noviembre en Panamá.
El cónclave tuvo como objetivo revisar y analizar la las leyes que penalizan a los implicados en casos de abuso sexual y comercial de infantes.
El psicólogo José Manuel Salas, quien forma parte del Instituto de Masculinidad de Costa Rica, presentó un estudio realizado a unos 450 hombres de Centroamérica, de 19 a 83 años de edad, para tratar de entender los elementos de sus vidas cotidianas y su forma de pensar sobre la explotación sexual infantil.
Según Salas, el estudio cualitativo dio como resultado que la mayoría de los hombres entrevistados aceptaban que era normal tener sexo con menores de edad. Sin embargo, rechazaban el tema del comercio sexual infantil. “Hay algo curioso, y es que esa alta tolerancia puede convertir al sexo en algo remunerado, es decir, que se paga por tener relaciones con menores”, explicó.
Por su lado, el director regional de UNICEF, Nils Kastberg, manifestó su incomodidad por la incongruencia en la legislación de algunos países de América Latina que penalizan con más rigor a quienes cometen violaciones contra una persona adulta que a quienes lo hacen contra una persona menor de edad.
Mientras, el subjefe de la División de Delitos Sexuales de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Juan Henríquez, afirmó que las investigaciones que se llevan a cabo para detectar delitos de trata de menores y de explotación sexual comercial “son difíciles”.
En junio pasado, un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos reveló que Panamá era un punto relativamente importante en el tráfico internacional de mujeres y niñas para esclavitud sexual.
El informe sostenía que en el país existía un tráfico de niños y niñas para la explotación sexual comercial.
Panamá aprobó la Ley 16 del 31 de marzo del 2004 por medio de la cual se persigue y se castiga este grave delito.
También se está capacitando al personal que trabaja en los puertos de entrada al país, tanto de tierra, mar y aire, para que pueda descubrir casos.
Henríquez explicó que cuando se detectan estos casos se trata de determinar si se está en presencia de una red internacional o de personas particulares.
Llamó la atención de la ciudadanía para que denuncie estos delitos y advirtió que en estos momentos existe una “apatía” para reportarlos, ya que las personas temen algún tipo de consecuencias negativas o represalias.
Agregó que dentro de los delitos que persigue la PTJ relacionados con la explotación sexual y la trata de menores se encuentra la pornografía infantil, el proxenetismo y la prostitución.
Fuente: La Prensa, Panamá.
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