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(Mujereshoy) Unos 2.000 menores de Perú, Ecuador y Bolivia han dejado de trabajar en la minería artesanal gracias a la labor de entidades locales e internacionales, que piden voluntad política para liberar a los 65.000 niños mineros de esta zona.
El mensaje de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y varias entidades locales de Perú, Ecuador y Bolivia, especialmente organizaciones no gubernamentales (ONG), es claro: Acabar con el trabajo minero infantil es posible, porque “no se requieren grandes inversiones” sino voluntad política.
La prueba, dicen estas organizaciones, es el buen resultado del programa piloto iniciado hace cuatro años en estos tres países latinoamericanos para combatir el trabajo infantil en el sector de la minería artesanal, de acuerdo a la información difundida por el portal Canal Solidario.
Los últimos datos del informe revelan que 2.000 niños y niñas de 7 a 17 años han dejado de trabajar en las minas y que muchos de estos menores han accedido a la escuela.
En Perú, donde 50.000 menores trabajan en las minas artesanales y otros 11.000 podrían entrar a trabajar en breve, se ha conseguido liberar de este tipo de empleo a unos 1.500 niños y niñas.
Para ello, en un trabajo en red con entidades locales, la OIT ha apostado por promover las tecnologías en la minería artesanal, con el objetivo no tanto de convertir el sector en una gran área económica, sino de facilitar ciertos trabajos que en la actualidad desempeñan menores de edad.
En este contexto, las organizaciones han trabajado junto a los gobiernos municipales para mejorar los servicios de salud y educación, así como los mecanismos de protección de los niños y niñas.
Hasta la fecha, las experiencias más exitosas han tenido lugar en varios municipios de las regiones peruanas de Ayacucho, Arequipa y Puno, donde se han realizado talleres de prevención y se ha evitado la entrada de más de 5.000 menores en la minería artesanal.
En Santa Filomena (Ayacucho), la iniciativa, que ha contado con el respaldo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), ha logrado retirar de este tipo de trabajo a 400 menores gracias a acciones como la transformación de la comunidad de mineros artesanales en una empresa formal y la mecanización de muchas de sus actividades.
“Ahora le toca a las autoridades de Perú y los otros dos países prestar atención al tema y asumir el programa emprendido”, señala César Mosquera, director del Programa de Erradicación del Trabajo Infantil en Minería Artesanal en América Latina de la OIT.
Como explican desde la Organización Internacional del Trabajo, la falta de servicios locales de salud, educación y nutrición, los escasos ingresos que las familias obtienen en la minería artesanal, la falta de un marco de protección adecuado y los patrones culturales de muchas familias que justifican el trabajo infantil son las principales causas del empleo de menores en la minería.
Como consecuencia, los niños y niñas tienen problemas de anemia, desnutrición crónica e incluso intoxicación, no van con regularidad a la escuela y ven suplantado su rol por el de adulto de manera prematura, concluye la OIT.
Fuente: Canal Solidario.
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