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Victoria Cortés Rodríguez, el día de su ordenación como obispa (Foto: ALC, Nicaragua). |
Victoria Cortés Rodríguez fue consagrada el domingo 5 de diciembre en Nicaragua como la primera obispa luterana de América Latina, una victoria y un ejemplo para las mujeres organizadas que han luchado, históricamente, por espacios de decisión. Cortés dijo que su prioridad será la defensa de las personas oprimidas.
(Mujereshoy) En el solemne culto de su consagración como primera obispa luterana de América Central, la reverenda Victoria Cortés Rodríguez prometió luchar por la defensa de las personas oprimidas y por la justicia.
El obispo Medardo Gómez, presidente de la Comunidad de Iglesias Luteranas de Centroamérica (CILCA), quien viajó especialmente de El Salvador a Nicaragua para asistir a la consagración de la obispa Cortés, dijo en su sermón que un obispo o una obispa no es indispensable para la vida de la iglesia. Lo importante es el pueblo de Dios, agregó. Una obispa, agregó, no es una jerarca, sino una sierva privilegiada, que será servidora.
La reverenda Cortés fue elegida obispa en la última asamblea extraordinaria de la Iglesia Luterana Fe y Esperanza, que se celebró el pasado 30 de octubre.
Modelo a seguir
Victoria Cortés Rodríguez es la actual Vicepresidenta de la Federación Luterana Mundial. Economista, socióloga y teóloga, forma parte de la Iglesia luterana desde hace 30 años. Habla inglés y portugués y por sus múltiples compromisos se ha convertido en una mujer peregrina, viajando por todo el mundo.
Cortés, de 60 años de edad, llegó a Nicaragua en 1983, para socorrer a las personas refugiadas de la guerra de El Salvador.
Sobre su nombramiento como obispa, Cortés dijo que era una bendición de Dios otorgarle ese cargo de gran responsabilidad. “Este honor no sólo es para mí, sino para miles de mujeres que trabajan en la iglesia y no son visibles en las tareas que desempeñan”.
Recordó que las mujeres han sido objeto y no sujetos y dijo que ser obispa la llena de orgullo. “Desde mi fe he luchado para que las mujeres lean la Biblia y vean que es mentira que las mujeres seamos inferiores”. También se ha caracterizado por su lucha contra el machismo.
Está consciente que con su nuevo nombramiento de obispa se rompe con los esquemas del machismo predominante, “yo lo veo como un espacio que las mujeres vamos ganando también en el ámbito religioso”.
Asegura que las mujeres tienen capacidades, facultades e inteligencia y que sólo la perseverancia y la voluntad de progreso “convierte nuestros sueños realidades”.
Como mujer y obispa, dijo, representará e impulsará a las mujeres para que se animen con espíritu de progreso a ganar espacios, teniendo como base los fundamentos del cristianismo.
Misión de servicio
Su preocupación por las personas que viven en situación de pobreza y las marginadas es muy fuerte y, desde su posición como líder, ha venido promoviendo el desarrollo y la esperanza, sobre todo con los sectores campesinos.
Victoria asegura que su nuevo puesto no tendrá carácter burocrático, sino de trabajo y servicio en una constante relación y participación con la sociedad.
“Lo que yo prometí el día de mi ordenación es seguir por mi opción preferencial: por los pobres, los excluidos, por los más pequeños. Cuando hablo así, no hablo solamente económicamente, sino que también hablo en función de elevar los valores espirituales”, asegura.
Sostiene que para luchar en contra de la pobreza y las indiferencias sociales se tiene que actuar con espíritu de justicia para la búsqueda de la paz y la armonía.
Una de las visiones de la Iglesia luterana es proclamar el reino de Dios, pero promoviendo la esperanza entre quienes no la tienen, afirma.
Promover la vida
Cortés lamenta que en Nicaragua se está perdiendo el interés por la vida a cambio de intereses individuales y que, por tal razón, los proyectos que impulsa la iglesia luterana están enfocados en favorecer a los sectores más desposeídos del país, dejando de lado el proselitismo religioso.
Dice que sólo trabajando en comunidad se puede atacar la miseria y fomentar la esperanza: “La esperanza tiene que ser en comunidad, que cuesta, cuesta, cuando hay un sistema que está promoviendo el individualismo, pero nosotros decimos que Dios se presenta con mayor fuerza en comunidad”, sostiene.
Asegura que tienen mucho cuidado de no promover el asistencialismo “porque el asistencialismo es como un germen que corroe y destruye”, sostiene.
Exhortó a los nicaragüenses a participar en la promoción de promover la esperanza, “porque trabajando con esperanza y tomándonos de Dios nuestra vidas serán mejores. Tenemos que sobrevivir, pero no esperemos sentados que el maná caiga del cielo. Así que trabajemos en comunidad”, reiteró.
Fuente: La Prensa, ALC, Nicaragua.
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