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Inaicyra Falçao de los Santos (Foto: Unicamp.br). |
La danza puede ser algo más que la reunión de técnicas cuando se propone ser un instrumento de transformación social y de difusión histórico-cultural. Inaicyra Falcão de los Santos, profesora de artes corporales, muestra que es posible aliar la técnica a elementos culturales y experiencias individuales en la recuperación de la cultura afrobrasileña.
(Mujereshoy) La obra Cuerpo y ancestralidad: Una propuesta pluricultural de danza-arte-educación es el resultado de la tesis de doctorado de Inaicyra Falcão de los Santos, hoy profesora del Departamento de Artes Corporales de la Universidad de Campinas–SP (Unicamp).
El libro está lleno de ideas y experiencias para apoyar no sólo la planificación de la práctica pedagógica, sino también la búsqueda de una creación coreográfica eficiente. Inaicyra recurre a su experiencia personal y profesional, compuesta por los yorubás, en Nigeria, y sus descendientes, en Bahía, Brasil, con el objetivo de recuperar elementos estéticos y míticos de la tradición afrobrasileña como propuesta de creación colectiva.
La autora se hizo personaje de su tesis y de su obra, en la medida en que reunió informaciones sobre su experiencia como aprendiz, luego como investigadora, intérprete, educadora y, finalmente, como difusora de su propio arte.
Involuntariamente, el texto acaba contando su historia de vida, transmitida a su alumnado en el aula, para que éste también indague movimientos corporales en su cotidiano o en su ancestralidad.
Enriquecido con testimonios de alumnas y alumnos, quienes son orientados por Inaicyra en la disciplina Danzas Brasileñas, del Departamento de Artes Corporales de la Unicamp, Cuerpo y ancestralidad es una orientación y una reflexión sobre una metodología, ya adoptada en el aula, sobre el desdoblamiento de la vivencia pedagógica pluricultural y la construcción de una identidad individual.
El estímulo para buscar elementos presentes en el día-a-día de cada artista fue comprobado, según Inaicyra, en la presentación de los trabajos finales del curso, en los que el alumnado consiguió insertar hechos de su cotidiano en sus movimientos corporales.
Una de las alumnas dice en su testimonio que “se desarrolló la expresión corporal individual de cada una de acuerdo con su vivencia, sin huir del tema ni de la propuesta de la disciplina”.
Inaicyra enfatiza que, aún hoy, la mayoría de los estudios conocidos sobre la tradición afrobrasileña han sido analizados desde su aspecto antropológico o desde la transmisión oral, pero el lenguaje corporal y el aspecto educativo han tenido poca consideración entre los estudiosos del área.
En su opinión, la falta de conocimiento de la cultura afrobrasileña hace que el sistema educativo acabe por limitar las informaciones sobre esta historia, muchas veces restringiéndola a estereotipos y a aspectos religiosos.
Su vivencia
Al contar su experiencia sobre el conocimiento teórico y práctico, vivenciado en el universo mítico del tambor Batá, entre los yorubas y sus descendientes, Inaicyra explica el mito, lo sobrenatural a través de los ojos del artista.
Cuando tomó conocimiento del mito que envuelve el sonido y el ritmo proporcionados por el tambor, cuenta que se inspiró para traducirlo en un montaje escénico, aliado a las técnicas de la danza, y para crear un poema con el nombre de la mujer que simboliza ese mito, Ayán.
De esta forma, buscó conocer la historia de los simbolismos y traerlo para su mundo artístico. Esta experiencia fundamentó una metodología para la práctica pedagógica pluricultural y la construcción de una identidad individual.
Para legitimar su búsqueda, Inaicyra cruzó continentes, tanto en el aspecto geográfico como académico. La búsqueda se desarrolló, en un primer momento, en la Ciudad de Ifé, considerada la cuna de la cultura Yorubá, y en las ciudades de Oyó e Ibadan, en Nigeria.
Luego, con el objetivo de sistematizar la práctica vivenciada, la autora estudió en el Laban Center for Movement and Dance, en Londres, Inglaterra, con Valerie Preston-Dunlop, discípula de Rudolf Laban, estudioso del arte del movimiento.
En un tercer momento, puso en práctica la propuesta pedagógica en el Departamento de Artes Corporales de la Unicamp. Y finalmente, en la Facultad de Educación de la Universidad de São Paulo (USP), desarrolló su tesis de doctorado titulada “De la tradición africana brasileña a una propuesta pluricultural de danza-arte-educación”.
Criada en Salvador, Inaicyra conoció la tradición yorubá en el seno de su familia, pues sus ancestros fueron responsables de traer y mantener la cultura nagô en la ciudad. Sin embargo, Inaicyra quiso fundamentar su propuesta con informaciones que la enriquecieran aún más y, al mismo tiempo, cuestionaran la tradición africana aprendida en la escuela.
Graduada en danza, en la Universidad Federal de Bahia, viajó bailando, estudiando e investigando en países europeos y en Estados Unidos. Desarrolló su proyecto de maestría en artes teatrales “The ritual dance in Bahia” en la Universidad de Ibadan, Nigeria.
La autora mantiene una página en la Internet (ver link externo) sobre su historia de vida y profesional, incluyendo una sinopsis del libro Cuerpo y ancestralidad y trozos del CD Okan Awa, en el cual explota su habilidad como cantante lírica interpretando orikis (poemas en yorubá).
Fuente: María Alice Da Cruz, Unicamp, Brasil. Traducción de Mujereshoy, con el apoyo de Sylvia Hernández.
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