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Las listas de correo electrónico sirven para distribuir mensajes entre un colectivo (http://www.learnthenet.com/). |
Las listas de correo o listas de distribución sirven para crear grupos temáticos de discusión mediante el correo electrónico, distribuyendo los mensajes entre las personas suscriptoras de la lista. Con ellas, las usuarias pueden recibir información sobre los temas de su interés en su buzón de correo sin necesidad de buscarla y, sobre todo, pertenecen a una comunidad virtual a la que aportan su opinión y conocimiento.
(Mujereshoy) Las listas de correo electrónico se articulan para crear grupos de discusión sobre todo tipo de temas, generalmente bastante especializados. A través de los mensajes que se distribuyen en la lista se comparten ideas sobre el área de interés, se intercambian noticias, puntos de vista y opiniones.
Las abonadas reciben todos los mensajes enviados a la lista y, de la misma forma, los mensajes que manden llegarán a todas las integrantes.
Funcionan a través de un “servidor de listas”, ordenadores que mediante programas como Listserv o Majordomo se encargan de recibir y distribuir los mensajes entre las integrantes.
Cualquier persona puede suscribirse a una lista de distribución pública, simplemente apuntándose con su dirección de correo electrónico, e incluso crear la suya mediante servicios como el de Yahoo! (http://es.groups.yahoo.com/).
En España, RedIRIS, la red académica y de investigación gestionada por el Centro de Comunicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se encarga de administrar cientos de listas de correo electrónico, que se pueden consultar en el apartado ‘Listas de Distribución’ de su página web (www.rediris.es).
Desde RedIRIS se accede a un buscador de listas donde encontrar el grupo de discusión sobre el tema deseado. Para suscribirse hay que seguir las indicaciones de cada lista. Normalmente basta con seleccionar el tema deseado, del que previamente podemos leer los mensajes para hacernos una idea de su contenido, y enviar un correo que, de forma automatizada, nos dará de alta, es decir, ser integrante de la lista. En RedIRIS se envía un correo electrónico a listserv@listserv.rediris indicando en el cuerpo del mensaje ‘subscribe nombre-de-la-lista nombre de la usuaria’.
Tipos de listas de correo
Las listas de correo electrónico son un sistema para distribuir mensajes entre un colectivo. Depende del criterio de quien la crea (un particular, un departamento universitario, una empresa, etc.) y se definirá por una serie de requisitos que determinan quién puede participar y cómo debe hacerlo.
Así, es posible diferenciar varios tipos: Según quien puede suscribirse, las listas pueden ser abiertas (públicas) o cerradas (privadas). Las listas públicas están enfocadas a divulgar contenidos y cualquiera puede suscribirse, mientras que en las privadas, la persona propietaria, o la persona encargada, deberá aceptar las nuevas altas.
También existen listas estáticas, aquellas cuyas integrantes se definen en el momento de su creación, como, por ejemplo, la lista de distribución creada para los miembros de determinado departamento de una empresa.
Según quien puede enviar mensajes a la lista, éstas se dividen en:
· Abiertas: cualquier persona, esté o no suscrita puede enviar mensajes a la lista.
· Exclusivas: sólo las integrantes de la lista pueden enviar mensaje. Los correos de las personas que no se han dado previamente de alta son rechazados por el servidor de correo. Son las más habituales.
· Cerradas: El envío de mensajes está restringido a los administradores de la lista. Las suscriptoras son sólo receptoras de información: en este caso, más que una lista de distribución, se puede hablar de un boletín electrónico o newsletter.
· Moderadas: Los mensajes pasan por un filtro (moderador) antes de ser remitidos a la lista.
· En algunas listas de distribución es posible acceder al histórico de mensajes a través de una página web.
Cómo crear una lista de correo?
Crear una lista de correo electrónico no cuesta nada, ni en tiempo ni en dinero. A través de servicios como el de Yahoo! o eListas, basta un par de pasos para que la nueva lista esté en marcha. Lo que se debe conocer a priori es saber para qué vamos a utilizar la lista.
Si se trata de montar un nuevo foro de discusión sobre determinado tema, no está de más echar un vistazo a las decenas de miles de listas existentes a través de buscadores o directorios (Rediris, Mail-archive, CataList, etc.).
Existen decenas de páginas donde crear listas de distribución. En un servicio como el popular y gratuito Yahoo! Grupos, basta, después de darse de alta en Yahoo! y obtener el nombre de usuario y contraseña, seguir tres sencillos pasos para:
· Seleccionar la categoría del grupo a través de un directorio sobre el que se pueden realizar búsquedas.
· Poner el nombre, describir el grupo y crear la dirección electrónica: todos los mensajes enviados a esa dirección se distribuirán entre las personas integrantes del grupo.
· Seleccionar el perfil de Yahoo! de la usuaria.
Al finalizar el alta se ha creado una dirección (nombredelgrupo@yahoogroups.com) y una página web (http://es.groups.yahoo.com/group/nombredelgrupo) donde también es posible leer los mensajes. Después se puede personalizar el grupo para definir quién puede apuntarse, quién enviar mensajes, si éstos se archivan, etc. Sólo queda invitar a las integrantes a través de un cajetín en el que se pueden introducir hasta 50 direcciones al mismo tiempo.
Netiqueta en las listas de correo
Las normas de etiqueta del correo electrónico son válidas para las listas, aunque habrá que contemplar algunas más que se aprenden ‘mirando’.
Se conoce como ‘netiqueta’ a las normas que se deben seguir en un sistema de comunicación electrónica (email, chat, listas de correo, foros...) para no distorsionar su funcionamiento y contribuir a su utilidad. En ocasiones es necesario su conocimiento y aplicación para ser aceptada en una comunidad virtual.
Dado que las listas de correo o distribución emplean el email, las normas básicas de las comunicaciones por correo electrónico también valen para las listas:
· No se debe emplear el texto en mayúsculas, pues equivale a GRITAR.
· No adjuntar archivos muy pesados –en muchas listas de distribución se establece un límite al envío de archivos o no se tolera en absoluto–. A partir de 1MB un archivo adjunto empieza a ‘molestar’.
· No enviar correos comerciales no solicitados (‘spam’), mensajes en cadena o hoax (falsas alarmas de virus).
En las listas de distribución las normas se amplían y son algo más estrictas, pues la usuaria pertenece a un grupo y los mensajes tienen carácter más o menos público. Para empezar, nunca está mal visto presentarse en el primer mensaje.
Las normas comunes que se deben tener en cuenta al participar en listas caen por su propio peso, si se tienen presente dos principios básicos: no hacer perder tiempo ni molestar a las otras colisteras. Por eso no está bien visto enviar publicidad, salirse del tema de discusión o reenviar mensajes de la lista a terceros (o mandar a la lista correos personales de personas ajenas) sin permiso expreso de las autoras.
Se trata de contribuir a que la lista de distribución cumpla sus objetivos, sean éstos los que sean: informar, divulgar, entretener, etc. Esto es, colaborar con los mensajes para mantener su utilidad:
· Leer todos los mensajes nuevos antes de responder a uno en particular para no repetirse.
· Firmar el mensaje sin citas, dibujitos o logotipos.
· Escribir un asunto adecuado que dé buena cuenta del contenido y modificarlo si al responder o reenviar mensajes se cambia de tema.
· Emplear texto sin formato en lugar de HTML en la medida de lo posible. Lo anterior implica conocer cómo ‘dar formato’ a un mensaje sólo texto: el signo > se emplea al citar párrafos, el asterisco hace las veces de negrita para resaltar frases o palabras y el guión bajo se utiliza para subrayar ( _Esto está subrayado_).
· No abusar de los ‘smileys’ ;-)
· Incluir parte, *sólo parte*, del mensaje original en una respuesta, para que se sepa de qué estamos hablando.
· No solicitar confirmación automática de la lectura de los mensajes enviados ni emplear gratuitamente el símbolo ‘urgente’.
· Se pueden expresar las opiniones personales con firmeza, pero siempre respetando los puntos de vista ajenos por rocambolescos que parezcan. Es mejor no decir nada que un “opino lo mismo”.
· Los ‘ladrillos’ no es que estén mal vistos, es que nadie los lee. Hay que procurar ser tan claro como breve.
· Evitar el ‘flaming’: enzarzarse en discusiones que no llevan a ninguna parte y terminan en ataques personales (hay que centrarse en el contenido ignorando el tono). Es muy útil releer el mensaje antes de enviarlo.
Lo más recomendable al entrar en una lista de correo es pasarse un tiempo observando antes de participar.
Hay que saber que cada lista, como cualquier comunidad virtual, tiene sus propias normas de funcionamiento, que normalmente se pueden conocer a través de las FAQs (preguntas frecuentes) o las ‘Políticas de Uso Aceptable’. Lo fundamental es tener presente que, aunque a veces lo olvidemos, hay personas al otro lado del computador.
Fuente: Consumer.
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