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La Marcha Mundial de las Mujeres también estuvo presente en el V FSM (Foto: Radio Internacional Feminista). |
En su balance sobre el desarrollo del V Foro Social Mundial, realizado en Porto Alegre, las feministas consideraron que a este espacio le falta ser equitativo y más democrático. El Consejo Internacional del FSM, subrayaron, debe incluir como uno de sus ejes articuladores la lucha contra los fundamentalismos.
(Mujereshoy) En la declaración pública suscrita por la Articulación Feminista Marcosur (AFM), se indica que la lucha por la libertad, la diversidad sexual y el aborto es una de las formas más extendidas de oposición a los fundamentalismos en el marco del Foro, pero que pese a haberse debatido en varios espacios, no se recogió en las actividades oficiales del FSM.
Hasta ahora no se ha conseguido que el foro sea equitativo, las grandes actividades de los grandes nombres masculinos muestran la necesidad de que sea más democrático con igualdad entre personas diversas, sostiene la declaración leída en el Barco Feminista.
Esta última posición va en directa respuesta a la presentación pública de 12 puntos de consenso por un grupo de intelectuales –todos hombres, a excepción de una mujer–, lo que generó amplio malestar entre diversos movimientos, que rechazaron que unos cuantos piensen y resuman por las casi 200.000 personas presentes en este espacio.
Las feministas consideraron que el patriarcado actual tiene carácter global y está simbolizado en el presidente de los Estados Unidos George Bush, quien pretende imponer el neoliberalismo y el militarismo en el mundo, junto con un modelo de familia único, el control del cuerpo de las mujeres y el fundamentalismo religioso.
Con diferentes rostros y máscaras –subraya el pronunciamiento– los fundamentalismos religiosos, políticos, económicos y culturales defienden el pensamiento único e inmutable como norma para la sociedad. Se aprovechan de las guerras, del racismo y de la pobreza originando pérdida de derechos para las mujeres.
La AFM integra el Consejo Internacional del FSM y da una fuerte lucha para que la agenda de la diversidad de mujeres tenga un peso equitativo en los temas de los ejes estructurales del foro, pero esta es una ardua tarea, debido a las resistencias que se presentan al interior de dicha instancia.
“Salimos del FSM 2005 con la idea de defender en cada espacio al Estado laico como garantía de democracia plural, de convivencia en igualdad entre diferentes. Trabajaremos cada día también para que nuestro foro, de todas las personas, sea un foro laico en el que no queden fundamentalismos de ninguna especie”, concluye la declaración.
El FSM excluye temas sobre derechos de mujeres
Por otra parte, Ximena Machicao, coordinadora de la Red de Educación Popular entre Mujeres de América Latina y el Caribe (REPEM) indicó que los temas relacionados con los derechos de las mujeres son algunos de los que continúan siendo excluidos de los debates del Foro Social Mundial.
Evaluó que otros temas que dieron nacimiento a este espacio, como la lucha contra el modelo neoliberal y la pobreza, se han consolidado, pero, en contraposición, los relacionados con los derechos de las mujeres, raciales y étnicos, no son visibilizados. “Por eso decimos que sigue siendo un foro sesgado y discriminador”, puntualizó.
Machicao expresó que son importantes los esfuerzos de las redes de mujeres, de las feministas de la Articulación Marcosur, pero se necesita lograr que los temas propuestos formen parte estructural de la discusión política del FSM.
Explicó que si bien la modalidad de esta quinta edición fue la autogestión de las actividades, no es fácil colocar las preocupaciones de los movimientos de mujeres en un Consejo Internacional con una hegemonía de pensamiento político.
“Aquí se habla de los grandes temas de transformación a partir de una cuestión neutra, sin tomar en cuenta las grandes diferencias como, por ejemplo, que las mujeres somos las más pobres de las pobres”, comentó, pero afirmó que es necesario continuar participando en estos espacios y disputándolos aun cuando no sea un proceso fácil.
Entre los avances logrados destacó que la propuesta feminista tenga un lugar reconocido y visibilizado, cuya mejor imagen simbólica es el barco que a lo largo de la última semana fue escenario de diversos debates y congregó a centenares de personas.
Preguntas para avanzar en el FSM
Al finalizar el V Foro Social Mundial surge la pregunta de cuáles son los avances en el proceso de evolución de este espacio de articulación de las iniciativas en el planeta por construir modos y políticas que hagan realidad la aspiración de otro mundo, mejor que éste. Los derroteros de las posibles respuestas son diversas.
La principal crítica al foro es su falta de propuesta de acción política que, de acuerdo a su carácter y principios, es una dimensión que las organizaciones y movimientos definirán de acuerdo a los compromisos que asuman en las diferentes actividades desarrolladas y que se plasmarán en acciones locales, nacionales y globales, dependiendo de su nivel de reconocimiento y articulación.
La pregunta es si no llegó ya el momento de cambiar de modalidad. Algunas agrupaciones plantean que el foro impulse acciones concretas mientras que otras consideran que este rol no le corresponde.
Por otra parte, se encuentra el aspecto referido a cuáles son los ejes articuladores del foro. Si bien la diversidad presente en esta quinta edición coincide en que se han consolidado la reflexión y propuestas en temas como la lucha contra el modelo neoliberal imperante por sus graves consecuencias en la vigencia de los derechos humanos, y contra la pobreza que afecta en forma extrema a más de mil millones de personas en el mundo según Naciones Unidas, otras voces cuestionan ausencias graves.
Estas se relaciona directamente con la necesidad de no sólo dotar de contenidos temas referidos a los derechos de sectores excluidos como el de las mujeres, homosexuales y lesbianas y grupos raciales, sino con la urgencia de que estas preocupaciones sean asumidas por el Consejo Internacional del FSM.
Pese a que discursivamente se reconoce la importancia de todas las luchas en la medida que apuntan a la emancipación de los pueblos, falta incorporar una mirada de género transversal a los enfoques para superar reflexiones teóricas profundas, pero que, a decir de las feministas, son neutras.
Es precisamente esta limitación la que impide que las agendas de los movimientos sociales puedan permearse e incluir en sus plataformas específicas aquellas que también tienen que ver con el respeto a los derechos humanos, por ejemplo con los que corresponden a la mitad de la población mundial, a las mujeres.
La interrogante es cuánto se ha avanzado en acoger en la organización y estructura del FSM el aporte feminista de una visión de los derechos humanos universal, indivisible e interdependiente que dé sustento a los derechos de las mujeres, muchos de ellos no reconocidos por fuerzas progresistas.
La respuesta se está construyendo y será cuando se incorpore en los debates el cuestionamiento a las fuerzas que tratan de imponer a la humanidad no sólo modelos políticos y económicos hegemónicos, sino también de las relaciones humanas, de la sexualidad y de los afectos que en la práctica significan recorte de derechos y libertades para las mujeres, que se habrá dado un buen paso adelante.
Fuente: Radio Milenia, Perú.
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