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(Mujereshoy) En México el 52 por ciento de las mujeres que sufren agresiones físicas son también maltratadas sexual y psicológicamente por su pareja, afirmaron expertos y académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ricardo Hernández Fourcada, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), afirmó que, según investigaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), la violencia física en las relaciones de pareja casi siempre se acompaña de hostigamiento psíquico.
Al participar en el Segundo Foro de Sexualidad, organizado por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán (FESA), con la ponencia “Violencia en la pareja y derechos sexuales”, afirmó que más de la tercera parte de los casos de brutalidad física se refieren a abusos de tipo sexual.
En un comunicado, indicó que en Japón, por ejemplo, un estudio entre 613 mujeres que en algún momento fueron vejadas mostró que 57 por ciento había sufrido los tres tipos de abuso: físico, psíquico y sexual, y menos de 10 por ciento de ellas había experimentado sólo golpes.
Ante jóvenes y académicos, Hernández Fourcada indicó que las principales causas de violencia en la pareja son: “no obedecer al hombre, contestarle mal, no tener la comida preparada a tiempo, no atender de manera adecuada a los hijos o al hogar y preguntarle por cuestiones de dinero o sentimentales”.
Asimismo, salir “sin permiso del cónyuge”, negarse a sus requerimientos sexuales, lo que es citado como principal motivo por las mujeres para recibir golpizas y sospechas sobre infidelidad son factores o pretextos para el maltrato.
El también director del Programa de VIH-Sida y Derechos Humanos de la CNDH comentó que en muchas sociedades, incluyendo la mexicana, se distingue entre razones “justas” e “injustas” del maltrato, y entre niveles “admisibles” e “inadmisibles” de agresión.
Este fenómeno en la pareja es todo acto o comportamiento que en el marco de una relación está destinado a causar daño físico, psíquico o sexual a uno de sus miembros, explicó.
El experto expuso que estos actos o comportamientos pueden ser agresiones físicas: abofetear, golpear con los puños y patear; maltrato psíquico: intimidación, denigración y humillación constantes; relaciones sexuales forzadas y otras formas de coacción íntima.
De igual forma, diversas actitudes dominantes, como aislar a una persona de su familia y amigos, vigilar sus movimientos y restringir su acceso a la información o asistencia, añadió.
Ricardo Hernández refirió que, a pesar de la injusticia que representan estas acciones, es relativamente reciente su reconocimiento como un problema de derechos humanos y salud pública.
“Hasta finales de los años 80 el maltrato en pareja comienza a ser reconocido como un asunto grave. Esto, debido al impulso y a la movilización de las mujeres, agrupadas y organizadas”, anotó.
A su vez, María de los Ángeles Trejo González, académica de la FESA, comentó que se debe pensar en modelos no rígidos, no lineales, de los aspectos que influyen en la educación en general y la instrucción sexual, figuras que deben ser dinámicas y dialécticas.
Fuente: Diario de México.
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