|
Compañeras de América Latina y El Caribe:
En la Sesión de la Asamblea General habló el Grupo de Río, que nuclea a todos los países latinoamericanos y Guyana. Mediante la vocera Juliana di Tulio de Argentina, la región reafirmó su compromiso con la Plataforma de Acción Mundial, la CEDAW, el Consenso de Lima, la Declaración de Santiago y el Consenso de México, o sea con todos aquellos documentos que reafirman la plena vigencia de los compromisos contraídos 10 años atrás en Beijing.
En clara referencia a la posición de los EEUU, el Grupo de Río expresó su rechazo “a cualquier uso de medidas coercitivas unilaterales, como instrumentos de presión política y económica contra los países en vías de desarrollo, porque afectan a las mujeres, las niñas, los niños y las personas con necesidades especiales”, lo que despertó el primero de frecuentes aplausos.
Entre los grandes temas mencionaron la lucha contra la discriminación que afecta a las mujeres; la necesidad de atención prioritaria a las indígenas y afrodescendientes que, además, viven en mayores condiciones de pobreza; la plena vigencia de igualdad de mujeres y hombres en la adopción de decisiones, todos elementos indispensables para la construcción de una sociedad justa, amplia, democrática e incluyente, lo que generó importantes aplausos.
También expresó preocupación por el tráfico y la trata de personas, particularmente las mujeres, y su vinculación con la explotación sexual. Expresó que la erradicación de la pobreza es un reto prioritario, en el cual las mujeres deben tener un papel central.
Considera que la deuda externa y sus efectos sociales –producto de las políticas de ajuste–, impiden el desarrollo sostenible y la distribución equitativa de los recursos.
Reconoce las vulnerabilidades de las mujeres frente al VIH/Sida, por lo que se debe garantizar los derechos individuales, culturales y políticos de las personas viviendo con el VIH.
Reconoce la contribución de las mujeres en la promoción, el mantenimiento o la reconstrucción de la paz y condena la violencia contra las mujeres en situación de conflicto. Demanda el avance de la justicia de género, y el reconocimiento pleno de los derechos de las mujeres.
Silencio sobre derechos sexuales y reproductivos de las mujeres
Reafirma que los derechos humanos de las mujeres son el marco indispensable para la igualdad de género y reitera que los mismos son universales, integrales e indivisibles.
A pesar de esta importante declaración, el Grupo de Río no menciona los temas que causan mayor debate y que constituyen un desafío para la acción regional, como son los derechos reproductivos, los derechos sexuales, la salud sexual y reproductiva, la mortalidad materna o el aborto. Tampoco hace una mención a la no discriminación en función de la orientación sexual.
Así, en aras del consenso regional, se resignan posiciones al no mencionar cuestiones sustanciales a los derechos de humanos de las mujeres, como son el control de las decisiones sobre su propio cuerpo, su sexualidad y su reproducción, como condiciona de sus derechos ciudadanos.
Ana María Pizarro Jiménez
Managua. Nicaragua
|