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(Mujereshoy) La lucha contra la desigualdad sigue siendo una asignatura pendiente para los gobiernos de Latinoamérica, que han centrado sus políticas en buscar el crecimiento económico y luchar contra la pobreza, pero casi nada en ese otro objetivo.
La directora de la sede subregional de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en México, Rebeca Grynspan, explicó en conferencia de prensa que, para reducir la desigualdad, sólo caben políticas sociales a largo plazo, con mayor participación de la ciudadanía.
“Podríamos decir que, en las últimas dos décadas en América Latina, el tema del combate a la pobreza estuvo presente en la agenda política. Pero el tema de la equidad, no”, señaló.
La lucha por la equidad “estuvo presente únicamente en el movimiento de mujeres, que planteó con vehemencia el tema de la equidad de género, pero no formó parte de la agenda de políticas de América Latina durante todo este período”, agregó.
En el foro “Desigualdad en América Latina: las reformas necesarias”, que hoy comenzó en la capital mexicana, Grynspan presentó una ponencia, en la que argumentó que la región lleva veinte años sin avances en materia de igualdad.
“En realidad, en Latinoamérica, uno puede hablar de dos décadas perdidas en el combate a la pobreza. CEPAL calculó para 2003 un 44 por ciento de personas en situación de pobreza en la región, 225 millones, y un 19 por ciento en indigencia (100 millones)”, señaló.
“Si bien hay una disminución respecto a 1990, son niveles todavía (...) muy superiores a 1980, pero con ingresos per cápita de la región mucho más altos”, añadió Grynspan.
Recordó que Latinoamérica es hoy “la región más desigual del mundo”, donde el 20 por ciento más pobre accede sólo al 3,3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), y el 20 por ciento más rico, controla “casi el 58 por ciento del ingreso nacional”.
La representante de CEPAL cree que, con esas cifras, “la región en su conjunto se ha vuelto mucho más ineficaz en su crecimiento, para poder combatir la pobreza”.
Explicó que los únicos países que tienen niveles de equidad parejos con su desarrollo son Barbados, Costa Rica y Uruguay, y que sólo este último, y Cuba, mantienen niveles de desigualdad inferiores a los de las demás naciones.
Señaló que, si bien el crecimiento económico es imprescindible para acabar con la pobreza, la falta de calidad de ese crecimiento ha hundido las posibilidades de mejora de los ciudadanos.
Al respecto, dijo que se ha caído en una dinámica económica, en la cual “los promedios ya no nos dicen absolutamente nada de lo que es la realidad” económica, con una región en la que el 48 por ciento de la gente vive en la economía informal.
Las cifras generales que se manejan “esconden grandes desigualdades que, cuando las desnudamos en sus dimensiones, se vuelven mucho más grotescas”, señaló la experta.
Pese a la precaria situación social del continente, recomendó introducir “leyes específicas” para combatir la desigualdad, tal como se hizo con las de discriminación positiva para la mujer en cuestiones de representación política.
Estas medidas tienen que ver con presupuestos participativos, mejorar la institucionalidad social, la rendición de cuentas, la transparencia, mantener reformas sostenidas e incrementar la participación de la sociedad civil en los procesos políticos, dijo.
Fuente: Agencias.
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