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Lidia Gueiler Tejada, presidenta de Bolivia entre el16 de noviembre de 1979 y el 17 de julio de 1980. |
Dos mujeres se están disputando la candidatura presidencial por el oficialismo en Chile y si las elecciones fueran ahora, cualquiera de ellas ganaría al candidato masculino de la derecha. Tras la partida de Mireya Moscoso, en Panamá, y de Sila María Calderón, en Puerto Rico, América no ha vuelto a tener una mujer presidenta en alguno de sus países.
(Mujereshoy) A lo largo de la historia, sólo un puñado de mujeres ha ocupado la jefatura del Estado y en algunos casos ha sido de manera provisional. El reportaje del portal informativo de República Dominicana, El Caribe, intenta reunir a las principales figuras del sexo femenino que tomaron en sus manos las riendas de su país o que han pertenecido, o pertenecen, a esa rara casta de mujeres gobernantes como María Estela Martínez, la esposa de Juan Domingo Perón y pionera entre todas ellas.
El 8 de marzo de 2005, el presidente chileno Ricardo Lagos hizo un comentario que muchos tomaron más bien como una profecía.
En el Día Internacional de la Mujer, eclipsado por la muerte de Gladys Marín, el mandatario dijo que “a lo mejor, el año próximo celebramos con una presidenta electa”, lo que provocó el aplauso inmediato de las personas asistentes, la gran mayoría mujeres, reunidas en el patio del palacio de gobierno, donde la propia líder comunista, por cuyo deceso se decretaron dos días de duelo nacional, intentó llegar hace seis años.
Las declaraciones del mandatario chileno no hubieran sido tomadas tan en serio si una encuesta nacional no hubiera confirmado, dos días antes, lo que por todas partes parece un hecho: una mujer será la próxima presidenta de Chile.
La ex canciller Soledad Alvear y la ex ministra de Defensa Michelle Bachelet son las dos precandidatas de la Concertación Democrática, el partido en el poder, que aventajan al candidato de la Alianza por Chile, el derechista Joaquín Lavín.
Si las elecciones fueran ahora, dicen las encuestas, la socialista Bachelet ganaría con el 62,5 por ciento de los votos sobre Lavín, que sólo alcanzaría el 30 por ciento, y si la candidata oficialista fuera la demócrata-cristiana Alvear, la ex canciller también ganaría la presidencia con el 57 por ciento de la votación, sobre el 32 por ciento de Lavín.
“Ahora tenemos dos mujeres liderando la sucesión presidencial”, dijo Lagos al destacar que la posibilidad de que una mujer llegue a ser presidenta de la República representa el “cambio profundo” que ha experimentado Chile, un país que, como muchos otros de América Latina, nunca ha tenido una gobernante.
De hecho, no más de diez mujeres han llegado al poder en el continente y no se ha visto a una de ellas en alguna casa de gobierno desde la partida de la panameña Mireya Moscoso y la puertorriqueña Sila María Calderón, el año pasado.
La pionera en llegar a una presidencia latinoamericana, aunque de manera accidental, fue la argentina María Estela Martínez, la viuda de Juan Domingo Perón, el líder del histórico Partido Justicialista.
Tras compartir el exilio con Perón, regresó con él a Argentina en 1973 y colaboró con la campaña del partido, que ese mismo año condujo nuevamente a su marido a la presidencia y a ella a la vicepresidencia.
Como explica Jacqueline Jiménez en su libro La representación política de las mujeres en América Latina, la muerte de Perón catapultó a “Isabelita” a sustituirlo como presidenta de la República y del partido en 1974. Su mandato duró hasta 1976, cuando el ejército le dio un golpe de estado.
Otra mujer que llegó al poder y lo perdió en circunstancias parecidas a Isabel Perón fue la boliviana Lidia Gueiler Tejada. La dirigente política fue presidenta provisional en 1979, durante ocho meses, tras ser designada por el Congreso, pero fue depuesta por un golpe militar en julio de 1980.
Mejor suerte corrieron la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro y la panameña Mireya Moscoso, elegidas en el cargo en 1990 y en 1999, respectivamente.
La viuda del periodista Pedro Joaquín Chamorro llegó al poder tras sumarse a las presiones contra el dictador Anastasio Somoza, y el fin del gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) a quien le robó el triunfo en las elecciones de 1990.
Moscoso, también viuda del presidente Arnulfo Arias, llegó al poder tras perder las elecciones de 1994 y derrotar en 1999 a Martín Torrijos. Junto a Moscoso, la puertorriqueña Sila María Calderón fue elegida popularmente y ocupó la gobernación de su país en enero del 2001, al frente del Partido Popular Democrático.
La ecuatoriana Rosalía Arteaga también llegó a la presidencia, pero no fue precisamente por el voto popular. Arteaga se autoproclamó presidenta tras la crisis institucional que desató la destitución por incapacidad de Abdalá Bucaram en 1997, pero su mandato se limitó a menos de una semana.
En Haití, en tanto, Ertha Pascal Trouillot tuvo la responsabilidad de ocupar la presidencial provisional en 1990 durante seis meses, y convocar a elecciones luego de recibir el poder de manos de militares institucionalistas.
Muchas también en puestos claves
El caso de las chilenas que aspiran a la presidencia de su país obliga a tomar en cuenta los nombres de aquellas mujeres que, sin detentarlo, ocupan lugares clave en la administración pública. En Chile, María Soledad Alvear Valenzuela fue nombrada canciller en marzo del 2000 durante el gobierno del presidente Lagos.
Alvear fue anteriormente ministra de Justicia y ministra del Servicio Nacional de la Mujer. Michelle Bachelet, por su parte, médica cirujana y de larga militancia en el socialismo, realizó una eficiente gestión en la cartera de Defensa y en la de Salud.
A nivel continental, quizá el ejemplo más representativo es el de Madeleine Allbright, primera secretaria de Estado de Estados Unidos, en el mandato del ex presidente Bill Clinton.
Actualmente, en el gobierno de George W. Bush, otra dama ocupa el puesto: Condoleeza Rice, de 49 años, la arquitecta principal de la nueva Doctrina de Seguridad Nacional presentada por Bush al Congreso.
Otro caso destacado es el de la viceprimera ministra y ministra de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior de Barbados, Billie Antoniette Miller, nombrada el 6 de septiembre de 1994. La excelente gestión de esta mujer de 59 años la llevó a ser elegida, en el 2000, presidenta del órgano rector de la Asociación de Estados del Caribe, en San Pedro Sula, Honduras.
Y en México, María de los Ángeles Moreno Uriegas pasó a la historia también como la primera presidenta nacional del Partido Revolucionario Institucional a principios de los noventa, durante la gestión del presidente Carlos Salinas de Gortari. Moreno ya había dado de qué hablar años antes cuando se convirtió en la primera mujer presidenta de la cámara de diputados federales mexicanos.
La historia americana registrará los casos de decenas de mujeres que ocupan u ocuparon cargos estratégicos.
Aquí figuran la actual canciller colombiana Carolina Barco, la venezolana Irene Sáez, ex miss universo y ex alcadesa del municipio de Chacao; la dirigente y diputada argentina Elisa Carrió, la congresista peruana Lourdes Flores Nano y la recordada Eva Perón, directora de la fundación que llevaba su nombre y que siendo el brazo de acción social del Partido Justicialista, chocó con la Iglesia argentina por su accionar a favor de los pobres, entre 1946 y 1952, en el año de su muerte.
República Dominicana
La historia política y social de la República Dominicana se ha tejido con el honor, arrojo y soporte de muchas mujeres, cuya mayoría no siempre reluce con la misma efervescencia con que figuran los nombres de nuestros héroes, propia del matiz machista que ha caracterizado a la sociedad dominicana.
No obstante, los años se han sucedido prometiendo –o más bien imponiendo, aunque tímidamente– un cambio en las estructuras de los núcleos políticos, así como en la organización del Estado.
Un hecho evidente y reciente fue el nombramiento, en 2000, de Milagros Ortiz Bosch, primera mujer que ostentó la vicepresidencia, y que fungió como presidenta interina durante la ausencia del entonces presidente Hipólito Mejía.
Siete gobernantes mujeres en América
María Estela Martínez
Los últimos años de Perón
María Estela Isabel Martínez de Perón nació en 1931 en La Rioja. En 1961 contrajo matrimonio en Madrid con el exiliado Juan Domingo Perón, a quien había servido anteriormente como secretaria. Al ser elegido éste de nuevo para la presidencia en 1973, ella fue su compañera de candidatura, siendo elegida vicepresidenta. A la muerte de Perón, el 1 de julio de 1974, pasa a ocupar la primera magistratura.
Lidia Gueiler Tejada
Una boliviana combativa
Nació en Cochabamba, Bolivia, en 1926. Inició su carrera política en las filas del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), con el que participó en la revolución del 9 de abril de 1952, que posibilitó la nacionalización de las minas, la reforma agraria y el sufragio universal. Exiliada en Chile entre 1971 y 1978, en noviembre de 1979 fue elegida diputada, presidenta de la Cámara Baja y, en noviembre, presidenta constitucional interina de la República. Fue depuesta en 1980.
Violeta B. de Chamorro
La transición en Nicaragua
Educada en Estados Unidos, volvió a Nicaragua en 1951 y contrajo matrimonio con Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, periodista, dirigente de la burguesía conservadora y opositor al régimen de Anastasio Somoza Debayle. En las elecciones del 25 de febrero de 1990, Chamorro derrotó al candidato reeleccionista, Daniel Ortega, con el 54,7 por ciento de los votos. Sus siete años de gobierno discurrieron entre graves disensiones políticas.
Sila María Calderón
La primera gobernadora boricua
El 7 de noviembre del 2000, Sila María Calderón, divorciada, madre de tres hijos, se convirtió en la primera mujer puertorriqueña electa gobernadora de Puerto Rico y el 2 de enero del 2001 juramentó su cargo. Nacida en San Juan, en septiembre de 1942, Calderón fue duramente criticada por sus propios correligionarios del Partido Popular Democrático (PPD) y de la oposición. Gobernó cuatro años.
Mireya Elisa Moscoso
La viuda de Arnulfo Arias
Nació en Ciudad de Panamá el 1 de julio de 1946. Estuvo casada con Arnulfo Arias Madrid, el tres veces derrocado presidente panameño, con quien vivió en el exilio durante diez años. En 1971 fue expulsada a Miami, y regresó definitivamente a su país en 1978. A la muerte de Arias, en 1988, impulsó la creación del Partido Arnulfista. En 1994 fue candidata a la presidencia de la República, pero fue sólo cinco años después, en 1999, que fue elegida presidenta de Panamá.
Ertha Pascal Trouillot
Haití necesita un cambio profundo
Fue la primera jueza y la primera mujer en llegar a la Corte Suprema. El 14 de marzo de 1990 se convirtió además en la primera mujer en llegar a la presidencia de Haití, al tomar el mandato provisional de manos del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Herard Abraham. El 4 de abril de 1990, dos meses después de haber entregado al poder, fue vinculada a la intentona golpista de Roger Lafontant, el 7 de enero de 1991.
Rosalía Arteaga
Cinco días en el poder
Vicepresidenta de Ecuador, el 7 de febrero de 1997 Rosalía Arteaga Serrano se proclamó presidenta tras la destitución de Abdalá Bucaram. El día anterior, el Congreso había designado por mayoría a Fabián Alarcón como presidente interino, pero Arteaga reclamó el cumplimiento de las formalidades. El 9 de febrero el Congreso tuvo que encargar la presidencia a Rosalía Arteaga, quien dos días después tuvo que ceder el cargo.
Fuente: El Caribe, República Dominicana.
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