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(Mujereshoy) Desde su puesto de directora de la Biblioteca Nacional de España, la escritora Rosa Regás celebró el Día de la Mujer Trabajadora con un llamamiento en contra de “Caiga Quien Caiga”, programa de televisión de la cadena Telecinco, por denigrar públicamente a las mujeres.
Orgullosa de pertenecer a un Gobierno “paritario”, se queja, sin embargo, de que “la paridad alcanza a las ministras, pero a medida que vamos bajando de nivel viene a ser otra vez cantidades de hombres”.
Su análisis de los medios de comunicación es también claro: “Hay periódicos que procuran tener el mismo número de colaboradores que de colaboradoras, y, en cambio, hay otros que les da igual y sólo tienen hombres”.
La semana pasada recomendó públicamente no ver “Caiga Quien Caiga”, por hacer comentarios machistas. Diría que en la televisión son habituales este tipo de comentarios?
Rosa Regás: Yo no he dicho que sea la tónica general. He dicho que en ese programa se denigró a la mujer cuando dijeron que “esa mujer tiene un culo que ojalá estuviera sentado en mi váter”. Y se dijo exactamente el día en que la Biblioteca Nacional está celebrando el Día de la Mujer. Además, se dijo a las azafatas que las esperaban para cuando acabara el acto. Eso es denigrar a la mujer.
¿Nota que sea una actitud repetida en la televisión?
Rosa Regás: No veo la televisión. La veo muy poco, por lo tanto no le podría decir. Algún programa seguramente sí y otros no. No soy ninguna experta en televisión. De vez en cuando veo un telediario, o un programa y ya está. Pero normalmente no la veo.
¿Entonces, en cuanto al lenguaje escrito, cree que es habitual la discriminación contra la mujer?
Rosa Regás:¿En qué lenguaje escrito?
En los medios de comunicación, por ejemplo.
Rosa Regás: Yo creo que sí. No tiene usted más que ver la invitación a los actos culturales y verá que está todo hecho por hombres, que son quienes llevan las revistas literarias. Y normalmente las críticas que se hacen son de libros de hombres y en la Real Academia Española sólo hay hombres –o hay muy pocas mujeres–, y en el Premio Cervantes sólo son hombres, igual que en casi todos los premios.
¿Se ha sentido discriminada en primera persona por algún caso en particular?
Rosa Regás: No, por un caso en particular no, pero en general sí. Pero mi historia cuenta poco, yo me siento discriminada más por solidaridad. Lo que cuenta es mi historia como parte del colectivo de mujeres, donde sí que me siento discriminada.
Sin embargo, cada vez más mujeres periodistas, por ejemplo, dirigen sus propios programas de televisión.
Rosa Regás: No, no dirigen. Dan la cara.
¿Lo considera otra forma de discriminación? ¿Tipo “mujer florero”?
Rosa Regás: No, yo eso no lo digo, pero no nos engañemos. El hecho de que salgan en la tele está muy bien, pero no es que dirijan programas.
¿Su nombramiento como directora de la Biblioteca Nacional ha podido ser un caso con intención de servir de ejemplo?
Rosa Regás: Yo estoy trabajando para un Gobierno, que es el que me ha nombrado, y que es la primera vez en la historia de España que tenemos un Gobierno que cree en la paridad, y que además lo ha demostrado. Por lo tanto, estoy convencida de que en este Gobierno no hay discriminación. Ahora bien, la paridad alcanza a las ministras, pero a medida que vamos bajando, a nivel de directores generales, pues viene a ser otra vez cantidades de hombres.
De la paridad se ha criticado que pueda ser discriminatoria. Si no con la mujer, sí con alguien que valga más y no se le tome porque no cuadran las cuentas “paritarias”...
Rosa Regás: Sí, eso lo dicen siempre quienes están en contra. Eso lo dicen los que creen que los hombres son mejores. Pero el presidente del Gobierno ha elegido a ocho hombres y ocho mujeres y que yo sepa no ha tenido que ir a escoger mujeres inferiores para ocupar los ocho sitios.
¿Se considera feminista?
Rosa Regás: Por supuesto. De la misma manera que me considero defensora de la igualdad entre blancos y negros, entre ricos y pobres y entre protestantes y católicos. Soy feminista porque defiendo la igualdad entre hombres y mujeres.
El lenguaje es su herramienta de trabajo. ¿Es partidaria de que no se utilice el neutro masculino?
Rosa Regás: Sí, todo esto son distintos elementos para luchar contra el machismo. Es verdad que el lenguaje es machista. Lo que pasa es que ese lenguaje está tan aceptado que se nos hace difícil incluso a nosotras mismas cambiarlo.
Periodismo
Como persona que sigue la actualidad diaria y conoce los medios de comunicación desde dentro, ¿cree que se le da la suficiente importancia al tema de la igualdad?
Rosa Regás: Pues hay periódicos que sí, y otros que son absolutamente misóginos. No me haga decir cuáles son estos periódicos, porque ya lo sabe todo el mundo. Hay periódicos que le dan toda la importancia que se merece y que procuran tener el mismo número de colaboradores que de colaboradoras, y en cambio, hay otros que les da igual y sólo tienen hombres.
Trabaja a diario con los medios de comunicación, ¿ve diferencias notables en cuanto a la situación laboral de hombres y mujeres?
Rosa Regás: Lo veo, los trabajos importantes se los dan a los hombres. Los comentarios políticos jamás están en boca de una mujer, los comentarios económicos tampoco, los sociales tampoco y los culturales tampoco. Los temas que se consideran de mayor importancia siempre están en manos de hombres en todos los periódicos.
¿Cuáles han sido los mayores avances conseguidos con la lucha feminista?
Rosa Regás: No, no gracias a la lucha feminista. También. Pero sobre todo gracias a la lucha de las personas decentes, que creen en la igualdad de mujeres y hombres, como mandan los Derechos Humanos. No son solamente las feministas. Ellas luchan mucho y han conseguido muchas cosas, pero también lo han conseguido todas las personas que sin estar adscritos específicamente al movimiento feminista han luchado por ello.
¿Qué avances destacaría, de todo lo conseguido hasta ahora?
Rosa Regás: De repente las mujeres tenemos libertad económica, por lo tanto no tenemos que estar sometidas al marido, como manda la Iglesia Católica. Entonces, cuando estamos cansadas del marido porque nos pone cuernos, nos pega o hemos dejado de amarle, nos separamos y nos vamos a otro sitio, no estamos dependiendo de que nos mantenga.
¿Diría que el periodismo es una de las profesiones donde más se puede percibir esta discriminación machista?
Rosa Regás: No, no lo creo. No diría esto. Se puede sentir en el periodismo igual que en todas partes, todo está en manos de hombres. En general todo es así, las empresas también. Incluso, las empresas que están gobernadas por mujeres es porque son propietarias de esas empresas. Si no, difícilmente pueden traspasar el techo de cristal y entrar en los ámbitos donde se toman las decisiones. Por tanto, en todas partes, la mujer está poco considerada, cobra menos que un hombre por realizar el mismo trabajo –tanto en los niveles más bajos como en los más altos– y eso se debe a que pertenecemos todos a una sociedad profundamente machista y que los hombres, no es que nos tengan manía sino simplemente que, profesionalmente, no nos ven.
¿Qué mujer podría servir de ejemplo por haber roto estas barreras?
Rosa Regás: Hay muchísimas. Aquí tengo un libro que se llama La otra mirada del siglo XX. La mujer en la España contemporánea, escrito por Iris Zabala, donde hay cientos de miles de mujeres que han colaborado y que si hubieran sido hombres habrían estado en primera fila y, sin embargo, no lo están por ser mujeres.
¿Hoy en día a quién destacaría?
Rosa Regás: Yo no voy a destacar nombres. Pero usted no tiene más que mirar... la propia vicepresidenta del Gobierno es una mujer espléndida, pero también hay ministras que son estupendas, hay directoras generales que son fantásticas, hay mujeres escritoras que son mucho mejor que la mayoría de los hombres. Y hay mujeres empresarias que llevan sus empresas como ya quisieran hacerlo los hombres. Lo que pasa es que como la historia la hacen los hombres, pues no las tienen en cuenta.
Fuente: Elena de Regoyos, Periodista Digital.
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