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01.04.2005
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ARTÍCULO
El final de una larga agonía
Terri Schiavo murió este 31 de marzo de 2005 (Foto: Newsoundit.net).
 
La muerte de Terri Schiavo ayer en un centro sanitario de Pinellas Park, en el estado de Florida, después de 13 días sin alimentación, privará a los medios de comunicación de una de las tramas de “interés humano” más jugosas de los últimos años y al poderoso movimiento pro vida de Estados Unidos de un fuerte símbolo. Artículo de Andy Robinson.

(Mujereshoy) “Terri Schiavo: 1963-2005” fue el título de bandera en todas las noticias de televisión ayer 31 de marzo, como si en vez de una ex empleada de aseguradora se tratase de un estadista o un actor de cine. “La controversia a la que hace frente América es la vida o la muerte”, se anunciaba repetidamente.

Pero es difícil saber si la muerte de Schiavo se recordará como otro paso adelante para el pujante cristianismo evangélico y el conservadurismo moral que George W. Bush ha intentado explotar durante su presidencia, o el inicio de su declive. Schiavo sufría graves daños cerebrales desde que, enferma de anorexia, tuvo un infarto hace 15 años provocado por una dieta para adelgazar. Desde 1998 era objeto de un largo litigio por la conexión a la máquina que la mantenía con vida.

Terri se había convertido en el icono del activismo evangelista y católico, que, según algunos politólogos, resultó un factor decisivo para la victoria de George W. Bush en las pasadas elecciones.

El presidente Bush trató ayer de movilizar a la gente en torno al óbito de Schiavo. Tras mostrarse “entristecido por la muerte”, instó a “todos los que honran a Terri Schiavo a seguir trabajando para construir una cultura de vida en la que todos los americanos (sic) serán acogidos, valorados y protegidos, especialmente los que viven a merced de otros”.

Jeb Bush, hermano del presidente y gobernador de Florida, dijo “se me rompe el corazón... quería que viviera”. El Vaticano calificó la muerte de asesinato y “triunfo de la cultura de muerte sobre la cultura de la vida”.

Pero los sondeos indican que la mayoría de la población estadounidense, dada a elegir entre un marido que defendió con bastante discreción la dignidad de Schiavo, y por tanto su derecho a morir, y las emotivas y a veces histéricas defensas de un principio metafísico de vida de los conservadores, votan con sus cabezas. Más del 50 por ciento de las personas encuestadas apoyó la decisión de poner fin a la lastimosa vida que llevaba Terri Schiavo.

Aún más impactante es que la mitad de los cristianos evangelistas entrevistados se mostró favorable a la muerte digna, pese a las denuncias tremendistas de líderes de la derecha cristiana, como el luchador antiabortista Randall Terry, cuya frase antes de la muerte de Schiavo de que “ha orinado… es un milagro”, puede convertirse en uno de los primeros epitafios de la ultraderecha cristiana.

Otro ultraconservador, el congresista republicano Tom De-Lay, que había calificado de bárbara la decisión del juez de Florida de retirar la alimentación a Schiavo, dijo ayer que “quienes han hecho esto pagarán el precio”.

El marido de Schiavo, Michael, que estuvo junto a su mujer desde que se desconectó el mecanismo de alimentación hace dos semanas, presenció la muerte atribuida a la deshidratación. Los padres, Bob y Mary Schindler, tras emitir un mensaje a través de su abogado, en el cual expresaban su convicción de que “Dios ama más a Terri que nosotros”, acudieron al centro para rezar junto al cadáver, si bien el esposo no les dejó estar en la habitación donde la mujer agonizaba y llegó al punto final a su existencia.

El epílogo de la muerte anunciada masivamente de Terri Schiavo serán los resultados de la autopsia, que se le practicará para averiguar el grado de daño cerebral que sufría. Pero nadie cree que la ciencia forense resuelva un caso en el cual la muerte en una sociedad tan dada a negar su existencia ha llegado a la televisión con un sinfín de comentarios de lo más macabros sin apenas borrar las sonrisas de las cabezas parlantes.



Fuente: Andy Robinson, La Vanguardia (via El Periodismo Digital).

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